¿Lesbianas, o no?
 por Estefanía
Erase una vez un par de buenas amigas, Pilu y Bea, siempre iban juntas a todos los lugares, como así decirlo, al fin del mundo. Pues bien, estas dos amigas, eran de ideas locas, de probar cosas nuevas, pero eso sí tenían dos dedos de frente, se les ocurrió ir en tren a Barcelona en un mismo día, pues decidieron que sí, ellas les dirían a sus padres que irían a comer al campo y que volverían sobre las diez y así lo hicieron. Los padres se lo tragaron.

Pilu y Bea fueron a la estación y sacaron un billete a Barcelona, se montaron en el tren y se fueron para allí.

A la vuelta, en un mismo vagón, había dos lesbianas morreándose y ha Pilu y a Bea les ponía pero como que pasaron. Al día siguiente las dos soñaron que eran lesbianas, y claro se levantaron sudando y con las sabanas mojadas. Quedaron a las cuatro para hablar sobre el tema y decidieron que como era época de probatinas, probar a ser lesbianas como un experimento. Decidieron probarlo  el 24 de agosto del 2003, las dos estaban de acuerdo.

Un día antes, estaban las dos nerviosas por que no encontraban pareja para eso, así que Pilu dijo que entre ellas, vale, dijo Bea.

Llegó el gran momento, el día definitivo, así que fueron a un hotel, se dirigieron a la habitación, entraron y se sentaron sobre la cama; las dos nerviosas y empezaron. Empezó dando un beso Bea, Pilu prosiguió, empezaron las dos a ponerse calientes, a las dos les gustaba, estaba claro. Se tumbaron en la cama, siguieron besándose, una sobre la otra, empezaron a quitarse la ropa hasta quedarse totalmente desnudas. Se empezaron a masturbar la una a la otra, después de un rato, las dos llegaron al orgasmo al mismo tiempo, como si no pasara nada, siguieron. Después de veinte minutos intensos, pararon en seco. Se vistieron salieron de la habitación y se fueron cada una a su casa
 
 

Al día siguiente, Pilu y Bea, quedaron como de costumbre, aunque en realidad ninguna podía dejar de dar vueltas a lo ocurrido ayer. A las dos les producía vergüenza verse cara a cara, casi no hablaban, ambas estaban sumergidas en sus pensamientos, que no eran otros que plantearse su sexualidad. Solo recordaban una y otra vez lo sucedido.

Pilu no podía callarse más, por eso le dijo a Bea que porque estaba tan callada.

- No puedo dejar de pensar en lo que ocurrió ayer en la habitación del hotel.

- ¿Por qué?

- Porque he disfrutado contigo como no lo había hecho antes con otra persona. ¿Tú no?

- Yo, claro que disfrute. ¿Se podía repetir en otra ocasión no?

- Supongo que sí.

Pasadas un par de semanas en las que no se había hablado apenas del tema, Pilu y Bea decidieron que debían vestirse de una manera llamativa, para atraer a los tíos. Así que ese sábado por la noche, salieron de farra, en la discoteca se les acercaron dos tíos, (Josán y Abel). Que las trataban como putas. Diciendo frases como:

- Ven aquí y verás que rato más bueno pasamos.

-Chúpamela y verás su esplendido tamaño.

Pero ellas no querían ser tratadas así y se fueron a un portal cerca de la zona de discotecas para hablar un rato.

Surgió el tema de hace dos semanas, tras llevar unos minutos hablando de ello, Bea empezó a besar a Pilu. Después de un rollo en condiciones, Pilu la cogió de la mano y se dirigieron a su casa  ya que sus padres estaban de viaje. Al llegar allí, Pilu dijo que iba al baño y cuando salió estaba totalmente desnuda y dijo a Bea que ella llevaría la iniciativa.

Entraron en la habitación de los padres, Pilu se abalanzo sobre Bea y comenzó a besarla. Pilu recorría su cuerpo a besos mientras sus manos se deslizaban por su camiseta, cuando llego al final, se la quitó, ante ella aparecieron dos preciosos pechos cubiertos por un sujetador casi transparente, y se abalanzó sobre ellos, comenzó a lamerlos y mordisquear los pezones. Bea comenzó a gemir y moverse, Pilu al verla siguió bajando y metió la mano bajo su falda, al tocar esa zona, vio lo húmeda que estaba su amiga, tiró del fino hilo del tanga, le quitó también la falda, y sentada junto a ella, empezó a estimularle el clítoris lentamente, Pilu se empezó a poner nerviosa, fue haciéndolo cada vez más rápido, hasta que Bea le avisó de que llegaba el orgasmo y Pilu, puso la cara en la “fuente” de placer y empezó a lamerlo, Bea a pesar de que le estaba gustando, decidió que era su turno, retiró a Pilu y la tumbo en el suelo, sobre la moqueta.

-No ando con chiquitas y paso directamente a la acción.

-Por mí haz lo que quieras, soy toda tuya.

Bea se  levanto y saco un consolador del bolso  poco a poco se lo introdujo a Pilu en uno de sus agujeros, después de unos minutos se produjo el esperado orgasmo por parte de Pilu, después se fundieron en un gran beso y ambas se quedaron dormidas.
 

Al despertarse y verse totalmente desnudas, pensaron que lo sucedido, no estuvo tan mal. Se levantaron y se fueron a desayunar, al Acabar Pilu dijo que se iba a duchar, que después de  lo de ayer hacía falta, y le guiño un ojo a Bea.

Pilu se metió en la ducha, dejando la puerta abierta de par en par, Bea tenía ganas de orinar y fue al servicio, vio como Pilu se estaba duchando de cara a ella, enjabonando su cuerpo, Pilu vio a Bea y la invito a pasar, a lo que ella acepto encantada.

Al ser ducha quedaban muy pegadas, sus cuerpos se rozaban, lo que hacía que se calentaran aún más. Inesperadamente, Bea introdujo sus dedos en la rajita de su compañera de ducha. Pilu se extraño y le gustó, al mismo tiempo. Ella comenzó a ponerse roja y a contonearse por el placer que le daba Bea, Bea se ponía nerviosa al ver como su compañera disfrutaba con la magia de sus dedos. Pilu introdujo sus dedos en el coño de Bea y empezó un mete-saca continuo. Cuando estaban en el momento cumbre se dieron cuenta de que no estaban solas, sus padres habían regresado. Su padre se acercó al baño y al ver lo que ocurría, cerró la puerta rápidamente, para disfrutar el también con el juego. Pero eso es otra cosa...
 
 
 

Al sábado siguiente, se pusieron con ropa normal, pero a la vez provocando, fueron a la discoteca y se encontraron con unos compañeros de clase:

-Guillén: Hola chicas!!!

-Bea y Pilu: Hola Guillén.

-Pavón: Esta noche estoy solo en casa, ¿queréis qué vayamos a escuchar música?

Todos: ¡! VALEE!!

Se dirigieron a casa de Pavón, entraron y se sentaron en el sofá del comedor, como nadie decía nada, a Guillermo se le ocurrió la idea de jugar a la botella pero cambiado, las reglas serían que te tocara con quien te tocara te lo tenías que montar en una habitación. Pavón se ofreció a tirarla el primero ya que le gustaba Pilu. Con tan mala suerte que le toco con Guillermo, aunque ninguno de los cuatro protesto por los resultados; ya que eran las normas y había que cumplirlas.

Pilu y Bea, subieron a una de las habitaciones y Pavón y Guillermo a otra. Mientras Bea y Pilu estaban a lo suyo, en la otra habitación, las cosas iban más lentas. Ellos decidieron pajearse mutuamente para calentar. Después de unos minutos, pararon y se tumbaron, Guillermo se puso boca abajo para que Pavón le diera por el culo. Al principio lo hacía con cuidado ya que los dos eran vírgenes.

Aunque le doliera, el quería que se la metiera entera ya y pego un empujón hacia atrás y se la metió toda. Pego un fuerte chillido entre dolor y placer.  A partir de eso, comienza un mete-saca de unos diez minutos.

Después Pavón se puso en perrito para que Guillermo lo embistiera repetidas veces. Al principio pasó lo mismo, que le dolía, pero el era un poco más miedoso y dejo que entrara lentamente para después pasar al mete-saca que les fundiría en un gran beso.

Pero lo que pasa entre ellos después es cosa al margen de esta historia...
 

por Estefanía
 
 

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