|
|
HA RECIBIDO UN CORREO DE MARGOT.De: Margot
Para: Aritz
Asunto: Barcelona, 2002Mi querido Aritz,
Buenas bombonzazo, ¿qué tal el curso?. ¿Todo bien? Seguro que si. Aquí hace sol y ya estoy morenita. Me catearon una, pero bueno. Felicidades por adelantado, un beso con lengua envuelto de dulce gelatina, para ti.
Me imagino que ya sabrás que Greta se viene a pasar unos días a Donosti. Supongo que la situarás enseguida en tu mente, pero por si te queda alguna duda, te diré, que si, que es la morenaza de pechos notables, a quién tanto mirabas el verano pasado.
Te tengo que pedir un favor. Es una suplica casi. Imagíname de rodillas frente a ti, con cara de buena, sonriendo un poco, fijando mi mirada en la tuya y pidiéndote por favor, que cuándo hables con Greta, tu le sigas la corriente en todo. Todo. Se que suena raro, pero más raro es lo que ahora te voy a contar.Se que lo que te pido no es moco de pavo, pero supongo que no será gran sacrificio por parte tuya, aún así te lo agradezco. Tuve un lió con Greta, no duro mucho, solo un fin de semana, pero lo tuve. Terminamos en la cama y ella después me dijo que quien me había enseñado a chupar tan bien. No supe que decirle. Me viniste a la cabeza en ese momento y lo solté. No te enfades. Se qué no me has chupado nunca y no pienses que estoy loca, pero ella requirió un poco de información y le conté mentiras, pero se las conté.
Le dije que tu y yo, hace tiempo habíamos estado juntos, y bueno te deje en muy buen lugar. Le relaté un momento en que tu, con tu lengua me habías hecho llegar a unos orgasmos encadenados muy “locos”. Si hubiera dicho la verdad no hubiera tenido por que contarte esto. Se que se le ha metido en la cabeza viajar a Donosti a por ti, a por tu lengua, por lo que yo le he contado, lo siento Aritz.
Si aceptas cubrirme la espalda y te desenvuelves bien en la materia de chupar, te estaré enormemente agradecida.
Esperando tu respuesta. Un beso bombón
Margot.
HA RECIBIDO UN CORREO DE ARITZ
De: Aritz
Para: Margot
Asunto: Cumbre de la lujuria, 2002
Margot, amor, no sabes cuanto me has alegrado el día. Felicidades por tus notitas, y ¿de fiesta todos los días verdad? Jodiaaaaaa, no he aprobado ni una. ¿Sabes dónde coloqué tu beso gelatinoso? Me encantó, de lo más sabroso que he catado últimamente.
Veo que te va bien, bueno yo diría que muy bien, al mail solo le ha faltado con un archivo de foto, hace mucho que no te veo, ¿cómo llevas ahora el pelo?
Very Important Theme: tu misiva me ha puesto a 100, ¿qué días viene Greta? Pondré todo mi empeño en ello. Unos cuantos líos al año, como estos, no estarían nada mal. Me encanta que hayas pensado en mi para tan grandes manjares.
Quiero saber que paso entre vosotras dos, relatado de esa forma que tu sabes, no me valen las “morenazas con pechos notables”, márcate un punto guapísima. Ahhh! También quiero fotito. Cómo ves sigo siendo muy claro en mis exposiciones, dejo a tu elección tu propia reputación.
Margot, ¿ha sido eso una proposición? Se que estas loquita por mi y yo hago lo que quieras por ti. ¿Cuánto agradecida me estas?
Un beso con cuerda, atado a una polea...y te toco las nalgas. Agur
Aritz.
HA RECIBIDO UN NUEVO CORREO DE MARGOT
De: Margot
Para: Aritz
Asunto: Si te la muerdo, veras que daño, 2002
Doc. Adjunto: en la playa ( 56 KB)
Querido, no esperaba menos de un cabroncete como tu. Sigo queriéndote. Si tus aitas ( padres) te echan de casa a patadas no pienses conmigo, jejeje.La foto es muy reciente, ya veras, estoy en la playa, en la Barceloneta. La del bikini verde militar es Michelle, una yanqui amiga de Amelia, la que hace top-less. El hombre que sale por detrás, vestido de chándal, no esta loco. Es de esos que gritan, fanta, cola, agua, beer, water chips, hay miles de ellos en la playa. Últimamente sueño con ellos, toda una tortura, jejeje!
Merci, sabía que podía contar contigo. Te envío lo sucedido, pero que sepas que lo hago por que quiero. Déjate algo de lechecita para cuando llegue Greta.
¿Una proposición? Baja a mi pilón, ya, siiii, por dios, que gusto, si ahí cariño, dale, ummmm, ahhgg, siii, mmmm, cómo me gusta lo que haces. Eternamente agradecida.
Pues bien, empecemos por Greta. Mide poco más de 1’70, siempre con su pelo negro recogido hacia arriba, con horquillas, con un estilo muy complicado pero muy femenino. Sus ojos son grandes y oscuros, se enmarcan en su cara, entre unas cejas muy marcadas y unas pestañas largas. Su mirada también es muy femenina, su labio inferior en más grueso y de una tonalidad más oscura, debajo de la barbilla tiene un lunar, al que le sigue un largo cuello. Su escote es generoso, duro y terso, tiene dos preciosas tetas, grandes, de piel tostada, las aureolas son oscuras y grandes y sus pezones se hinchan considerablemente si los muerdes y los chupas al mismo tiempo. Casi siempre viste faldas muy cortas que resultarían lógicas en una mujer más alta. (¿te parece bien ahora?)
Fue una noche. Un jueves por la noche. Su padre se había marchado con su nueva novia ( ahora sale con la madre de Eva, la prima de Greta), ya ves todo queda en familia, jajaja. Aquella noche íbamos a salir las dos solas, hacía tiempo que lo comentábamos. Las dos solas, a ligar y a pasarlo bien. Bueno, por la tarde estuvimos de pendoneo por las Ramblas, por la noche nos fuimos de fiesta. En la barra un tío se puso un poco pesadito conmigo y Greta intentando que nos dejaran en paz, se agarro a mi cintura y me plantó un besito en los labios. Ya ves, empezó todo cómo un juego. Imagínate, una rubia y una morena bailando, sonrientes, sueltas, ya sabes cómo somos! No hicimos más que provocar una ola de morbo entre los asistentes. Me imagino que también habrían chicas en la sala, pero te prometo que yo solo veía chicos. Muchos de ellos se nos acercaron, nos preguntaban si de verdad éramos novias. Nosotras sin cortarnos un pelo, respondíamos lo que ellos querían oír. Nos tocábamos superficialmente, nos dábamos algún beso, pero sin lengua. Seguimos de ese rollito toda la noche.
Yo no se lo dije a Greta, pero me estaba a poniendo cachonda. Al salir fuera, yo quería fumarme un porrete, pero no tenía costo. Como estaban cerrando, todo el mundo salía, eran las 5 de la mañana y la gente se sentaba en los bancos, para decidir dónde terminar la fiesta. No estábamos solas, Greta, yo y (no te engaño) por lo menos veinte tíos, detrás nuestro. Pedí un porro al aire y muchas manos me lo ofrecieron de diferentes formas. Uno nos propuso ir a su piso, alegando que estaba muy cerca y que allí estaríamos tranquilos y podríamos fumar todo lo que me apeteciera. Nos miramos Greta y yo. ¿Sexo a cambio de unos porros?, no gracias. Ellos hablaban, nos proponían mil planes a hacer, cada uno miraba por su propio beneficio, supongo que nos veían como a un par de borrachas calentonas, presa fácil. Le di un empujón a Greta y apartándonos del coro, le pregunte que qué deseaba hacer. Me cogió de la cintura y con el paso firme avanzamos hacia ellos, yo me reía, me parecía imposible haber inmovilizado a todos aquellos tipos, demasiada hormona masculina por metro cuadrado.
Al final, terminamos en la Plaza Universidad, en unos muros de mármol negro con 5 o 6 chicos. Uno de ellos se liaba el peta anhelado. Greta se aguantaba la cabeza y yo estaba haciendo el idiota, saltando de muro en muro, los muros eran bajos. Los chicos querían que les acompañáramos a un after. Yo que soy tan quejica, alegando dolor de pies, decidí por las dos. Por mi cabeza corrían mil preguntas, no sabía lo que quería, pero sabía que si Greta iniciaba algo , yo no la detendría.
Sebastián, el chico de acento parisino, me paso el porro. Preguntó si todo aquello era real, si éramos novias, si realmente dormíamos juntas. Greta alzó la cabeza y con un tono que rozaba la indignación dijo que si, que yo era suya y que era muy celosa, así que ya podía sacar sus manos de mi culo. El tío se quedo cortado. Soltó un seco “ no me lo creo”. Me senté al lado de Greta, pasé mi brazo por su espalda y le pregunté si estaba bien, la notaba algo estresada. Ella irguió su cuerpo y me dio el primer beso. Juntamos los labios, le mordí el labio inferior, noté que su mano subía por mi pecho, el beso seguía. Yo me había animado, me aferraba a su boca. Separamos los labios, Sebastián tenía la boca abierta. La mano de Greta se había quedado en mi muslo, dijo que si me parecía bien y me apetecía, podíamos ir a su casa. Nos levantamos, le di el porro a uno de los chicos. Hicieron piña y el último intento para que les acompañáramos. Sebastián dijo que se venia con nosotras, el taxi le dejaba cerca de su casa. No nos opusimos.
Pillamos el taxi en Gran Vía, Sebastián se frotaba las manos, se pensaba que ya tenía el camino hecho. Nos subimos en el taxi, Greta, yo y Sebastián. Le dimos la dirección al taxista. Greta me mordió el hombro y su mano se coló entre mis piernas, por encima del vaquero. Abrí las piernas, le deje hacer, en esos momentos yo me encontraba totalmente mojada. Había perdido la noción del tiempo, tenia su lengua de nuevo en mi boca. Con las manos tocaba sus pechos por encima de la camiseta. Sus dedos entre las costuras de mis jeans. Sebastián nos miraba, miraba al taxista. Le dedicó un gesto de no saber que es lo que pasaba entre nosotras. Llegamos a la calle Verdi, nos bajamos los tres, Greta dio instrucciones al taxista de que no se fuera. El taxista parecía que no quisiera que nos fuéramos, que termináramos lo que habíamos empezado. Era un señor de unos cincuenta años, con entradas, pelo canoso y gafas.
En la acera, nos despedimos de Sebastián. Una sonrisa pícara, un morreo de cada una y un terrible dolor de huevos, es lo único que se llevo aquella noche.
Fuimos directas a su habitación, no se el suyo, pero mi cuerpo estaba a punto de reventar, excitada por la nueva sensación, asustada por lo que iba a hacer pero sobretodo estaba desinhibida.
Me pidió que me desnudara ante ella, desabroché los botones de mis pantalones, me subí la camiseta, se ocupó de quitarme el sujetador, me quedé desnuda ante ella. Me soplaba la piel, recorrió la curva de mi espalda hasta las nalgas, la besé en los labios, nos sentamos en el borde de su cama. Guiaba sus dedos por mis pechos, estiro mis pezones, apretó sus palmas contra mis senos. La desnudé, sospesé sus pechos, miraba atontada sus pezones, me dirigí a ellos y sorbí, estos se hincharon, crecieron en mi boca, con mi lengua, sus manos alborotaban mi pelo.
Le baje los pantalones, las bragas, me abrió sus piernas. Me aferré a sus muslos, clavé mis ojos ahí, aparté sus labios y subí con él dedo, un recorrido en busca del clítoris. Sus jugos habían mojado mis dedos, giré la cabeza y me topé con la cara interna de sus muslos. los lamí, chupé, besé, mordí, recorrí con la lengua, hasta lograrle los primeros suspiros. Sin separar la boca de sus muslos, me fui acercando a la punta de la V. Chupé ese punto. Las caderas de Greta empezaron el movimiento, pasé mi lengua arriba y abajo de su raja, con los labios separé sus labios y con la lengua entré. Saboreé su gusto. Volví en busca del clítoris, de mayor tamaño ahora. Chupaba el bultito y intentaba hacer presión en la piel que lo cubre. Gemía. Coloqué una mano en su cintura. Sus piernas apretaban mi cabeza entre sus piernas, oía su latido. Presionaba su clítoris entre mis labios, mi lengua aceleraba las pasadas sobre él, Greta empezó a mover más rápido las caderas, sus piernas se estremecían. Seguí dándole con la punta de mi lengua, llevé mi otra mano a su rajita, use dos de mis dedos, la penetré. Pasé una zona lisa y caliente, me introduje más dentro de ella, una cavidad rugosa me acepto. Lentamente primero, cada vez más rápido después. Cogí un ritmo que parecía satisfacerla. Se movía en la cama. Ya, ya, ya, dijo entrecortadamente, se corrió con dulzura, con lentitud. Una corriente deliciosa se había apoderado de ella y la inundaba de placer. No solté su clítoris, no lo dejé escapar, seguí aportándole presión, lo apoyaba en mi labio superior, le daba toques con la lengua, hacía O a su alrededor. Greta se corrió de nuevo en mi boca, esta vez con mucho más flujo, lo sorbí, lamía sus paredes. Tenía la cara mojada, notaba su olor, me chupé los dedos.
¿Te vas situando? Yo creo que ya tienes suficiente morbo por hoy, sino no podrás dormir. Greta sube del 14 al 19. ¿lo superaras? Ve practicando.
Un beso, esta vez sin lengua y en la mejilla.
Margot.
por Pauline en la playa
Volver al Indice de Pauline