Lujuria en estado puro
Mustang

Hola en esta ocasión voy a relataros una historia que me sucedió el Agosto del año pasado. Yo soy Arturo, soy un chico normal de veintipocos, moreno, alto, hombros anchos, un poco atlético pero no un cachas ni mucho menos. El Agosto pasado en mi casa no había plan ninguno de vacaciones, mi padre tenia previsto el trabajar pero a última hora se cancelaron esos planes y me encontraba en Agosto y sin plan ninguno, ni si quiera me quedaban amigos en Madrid con los que poder salir, ni uno solo nada, y como podéis imaginar no tenia ganas de nada. El caso es que alrededor del día cinco de ese mismo mes mi padre me dice que nuestro amigo Emilio nos había invitado a su pedazo de chalet cerca de Marbella, que si quería que me fuera con ellos si no tenia un “plan” mejor para cuidar la casa (entre mi padre y yo siempre ha habido mucha confianza) y para mi pesar le dije que no que no había “plan” alguno, a lo que el me respondió: “pues anímate, seguro que en la playita pillas algo o si no creo que va a estar la hija de Emilio que no esta nada mal”

En fin el caso es que accedí ya que no tenia nada mejor q hacer y así por lo menos un que no se me despegaran mis mayores de encima pues me daba una alegría a la vista por las playas.

No tardamos excesivamente mucho en llegar al chalet don de nos esperaba Emilio con su mujer María. Emilio era de la edad de mis padres y María era un poco mas joven de unos 38 años porque era la segunda esposa de
Emilio. Cuando llegamos y tras las presentaciones, muy hábil mi padre pregunto q donde estaba Sonia, la hija de Emilio, alegando que si estaba ella me podría enseñar la ciudad y su ambiente juvenil y nocturno, pero para mi desgracia Emilio nos informo que estaba con su madre pasando las vacaciones pero que no me preocupara que el conocía muchos sitios a los que ir con ellos, que me enseñaría un montón de sitios y que no me preocupara por eso a lo que yo pensé con una sonrisa en los labios: “seguro que tu no me puedes enseñar lo mismo que tu hija”.

En fin las cosas pintaban bastante mal, que hacia yo con dos matrimonios de cuarenta y tantos y lo que es peor que podía hacer sin ellos en un sitio que no conocía y en el que la población era del mismo corte que ellos, yo creo que la persona mas joven de la urbanización aquella debía tener unos 35 años. En fin tras una buena comida me fui a dormir un rato y ellos se fueron a dar una vuelta para después irnos a cenar a Marbella y luego a tomar algo. Bueno la hora llegaba y yo ya estaba listo, me arregle un poco pero no demasiado, unos vaqueros y una camisa fina por fuera y andando. Al salir al recibidor me sorprendió ver a mi madre y a María muy bien arregladas sobre todo a María que la deje de ver como a una señora y la empecé a ver como una mujer. Iba vestida con un mono rojo sin mangas y unos altos y finos tacones. Me costo disimular mi sorpresa especialmente porque los ojos se me iban a los grandes pechos de María y a su rotundo culo que a pesar de ser algo grande era muy sugerente y apetecible.

Durante la cena solo podía pensar en lo espectacular que estaba esa mujer con esas prendas tan ceñidas y la cola de caballo que llevaba hasta los hombros, pero aun así lo peor estaba por venir. Estuvo charlando mucho conmigo durante la cena, era muy cortes por su parte intentar animarme un poco evadiéndome de tantas charlas de negocios como las que tenias Emilio y mi padre. Tras la cena fuimos a un local de moda de allí para tomar unas copas. Tras un par de ellas y alguna conversación que otra conmigo María interrumpió a su marido en su apasionante conversación financiera con mi padre y mi madre para pedirle que bailara con ella, a lo que el respondió: “anda, anda María, que yo ya no estoy para esto si quieres bailar porque no se lo dices al chaval que el esta en la edad”. Ella me miro y con una picara sonrisa me dijo: “¿te importaría bailar con una carroza como yo?” y como es lógico yo respondí: “por favor, será un autentico placer”

Y ahí estaba yo bailando con esa explosiva mujer en la que en un principio ni me fije, tras la primera canción empezó a sonar una lenta, ella se me abrazó y comenzamos a bailar.

De repente ella se me apretó mucho y me dijo al oído:

- gracias.

- ¿por qué?

- Por bailar conmigo tonto

- En ese caso debería agradecértelo yo a ti ¿no crees? ¿has visto lo mal que bailo?

- De eso nada te mueves muy bien, es todo un lujazo el volver a bailar con alguien a Emilio no le va mucho... Supongo que me estoy haciendo vieja y me cuesta asumirlo.

- ¿vieja? Pero que dices si estas estupenda

- Jajaja, no seas adulador que tengo casi 40 tacos

- Solo estoy siendo sincero probablemente si yo entrara solo en esta discoteca y no supiera quien eres te entraría y te tiraría los tejos para llevarte al huerto.

- Gracias, de verdad es todo un halago viniendo de alguien como tu quizá me dejaría liar, jajaja.

- Seguro, si tu me debes ver como un niñato, jajaja.

- Bueno quien sabe, solo se que eres un encanto y que no estas nada mal...

Al poco de estas palabras ceso la música lenta y empezó a sonar salsa con lo que nuestros cuerpos se separaron y empezaron a moverse con mas energía, pero nuestras miradas eran como una autentica caricia, mientras tanto yo me preguntaba que demonios hacia ligando con la mujer de un amigo por muy buena que estuviera, además era mayor que yo pero todas esas preguntas se desvanecían cuando me miraba con esos ojos cargados de lujuria y esos roces tan sensuales de su cuerpo contra el mío. De repente y tras un giro su espalda se puso contra mi pecho y meneaba aquellas sensuales caderas contra mi paquete y como es lógico reaccione con una tremenda erección y lo que es mas curioso aun, parecía que aquellas nalgas estaban hechas para mi porque encajaban perfectamente con mi pene apunto de explotar. Ella no tardo en darse cuenta y con una picara sonrisa y ojos lascivos me dijo: “como estamos ¿no?”. Yo me sonroje y le aparte la mirada a lo que reaccionó dándose la vuelta y agarrandomelo con mucho tacto y diciendo: “no te preocupes, eso me gusta”

Después de eso nos fuimos a la barra a pedir una copa para ella ya que yo no bebo. Yo no sabia por donde salir ni donde me estaba metiendo, pero ella para romper esa tensión se me echó encima y tras morderme la oreja bajo hasta mi boca con la lengua para introducirla dentro y darme un profundo beso. Tras este me miro y me dijo: “ ¿a que tienes ganas de follarme?” Yo asentí con la cabeza y una sonrisa en los labios y dije: “pero ¿cómo?” y ella me dijo: “ tranquilo si tiene que pasar pasara pero volvamos antes de que nos busquen y nos pillen de mala manera”

Al llegar al chalet mi padre me dijo que mañana irían a conocer Marbella mejor que si me quería ir con ellos y yo le dije que no que prefería dormir y darme un bañito en la piscina.

Ya había pasado un rato desde que todos se acostaron y la casa estaba en silencio salvo los últimos pasos que se suelen dar antes de acostarse, yo solo podía pensar en María y en lo que había pasado y los mas importante, en que pasaría, en ese momento apareció ella en mi cuarto con un minúsculo tanga translucido que dejaba ver un pubis completamente rasurado, sin un solo pelo, y un diminuto top de tirante que difícilmente tapaban esos pechos aventureros que tenia y pensé que había llegado mi momento. Se acerco a mi dejando a la altura de mi cara ese pubis rasurado que solo me gritaba cómeme, se inclino sobre la cama, me dio un larguísimo y húmedo beso y me dijo: “buenas noches, que duermas bien y sueña conmigo” me vio claramente sorprendido pensando en que iba a llegar a mas y también se dio cuenta de mi tremenda erección a lo que reacciono pasando la mano por mi paquete y diciéndome al oído: “mmmm, que caliente que esta mi amiguito, manténmelo así por si a caso podemos hacer algo, así que no hagas guarrerias eh” y yo le dije: “ de acuerdo, pero cuando será eso”, se encogió de hombros y se fue a su cama dejándome extremadamente caliente. Me costó dormirme pero lo conseguí.

A las once de la mañana me despertó un ruido muy molesto, era mi móvil con mi padre al otro lado para decirme que me iba a comprar no se que, tras colgar permanecí mirando el techo de la habitación y poco después decidí meterme en la ducha y disfrutar de aquel solitario chalet con piscina y demás.

Cogí una muda y me fui al baño principal para descubrir un tremendo yacuzi de dos personas, no tarde en llenarlo y ponerlo a funcionar me desnude y me metí dentro. A los pocos minutos se habré la puerta y aparece María con la misma ropa que por la noche y con cara de sueño y me dice:

- “buenos días golfillo, ¿que tal has dormido?”

- “bien soñando con ese cuerpazo, pero yo pensaba que estaba solo”

- “pues te equivocabas, yo paso de estar todo el día por allí me han dejado de canguro tuyo todo el día...

- “vaya que pena me da, jajaja”

- “mmmmm, ¿puedo meterme contigo?

- “claro”

Comenzó a desnudarse sacándose el top de tirante y dejando me ver unos hermosos y firmes pechos con unas aureolas grandes y con unos generosos pezones bien duros y oscuros y me dijo mi entras jugaba con ellas: “¿te gustan?” a lo que respondí: “no, me vuelven loco” y ella prosiguió bajándose muy despacito el tanga hasta los tobillos para decirme mientras se acariciaba los labios de su pubis: “y este ¿también te gusta?” y dije: “ ese me gusta aun mas” y mientras que se metía  en esa burbujearte bañera me dijo: “pues si te portas bien igual te dejo jugar con ellos”

No dijimos nada mas, ella solo se recostó y cerro los ojos; al poco tiempo empezó a acariciarme con sus pies hasta llegar a mi pene erecto y a juguetear con el claro que yo la respondía jugando con su entrepierna, de repente paró y me dijo: “vamos a bañarnos y no ha jugar ahora no es hora de eso, venga ponte de pie que te enjabono”  y así lo hice me incorpore y ella se puso de rodillas con mi pene apuntándole a la cara y mientras me acariciaba las piernas con una esponja se acercó a su punta y lo beso para después meterselo un poco en la boca y jugar con el para luego decir: “no esta mal, esta rico”

Me enjabono todo el cuerpo poniendo especial interés en mi pene dejándomelo bien erecto y luego se puso ella de pie y me dijo: “ahora tu y no te dejes nada”. Yo hice lo mismo poniendo mucho interés en sus pechos con sus pezones ya muy duros y con su entrepierna perfectamente rasurada. Cuando terminé estaba esperando el momento de entrar en acción pero ella dijo: “ya me he cansado de estar aquí, me voy a tomar el sol” y salió como si nada del baño dejándome mas caliente que por la noche y exactamente igual de solo. No sabia a que estaba jugando pero me iba a derretir de tanto calor. Me puse un bañador y salí a la piscina allí estaba ella con un bikini tomando el sol en una tumbona con la piel húmeda de haber hecho unos largos. Al darse cuenta de mi presencia me dijo: “ ya creía que no ibas a venir, ¿te importa darme un poquito de crema para el sol?” y yo por supuesto conteste: “no ahora mismo voy”. Me senté a su lado, ella se desabrocho la parte da arriba con un leve tirón de un cordón y comencé a masajearla la espalda con la crema y ella me respondía con unos pequeños gemiditos de placer. Luego se dio la vuelta y me indico que siguiera por ahí y así lo hice se la empecé a extender por la parte delantera de su desnudo torso con especial atención en sus pechos lo cual hacia q esos gemidos fueran mas profundos, luego continué con sus piernas y cuando estaba con sus muslos se incorpora y me da un gran beso y me dice:
 

- “yo creo que seria mejor tomar el sol desnudos no crees, así no tendremos marcas”

- “por mi perfecto”

- “pues ven que te quite eso, además parece que tu amiguito quiere tomar el aire ¿no?”
 

Ella se sentó y me quito el bañador y empezó a masturbarme un poco hasta que estaba completamente dura después yo me arrodille y le saque la parte inferios del bikini para después tumbarla en la tumbona. Ella me miraba con mucho deseo y yo la abrí de piernas para empezar a lamer su coñito rasurado mi entras que ella me decía: “ si por dios comételo lo estoy deseando” y así lo hice, primero le pase la punta de la lengua por su húmeda rajita y fui aumentando el ritmo y después la separe los labios y endurecí lo mas posible la lengua para introducirla en su vagina y moverla un poco. Esto último la hizo enloquecer y sus gemidos y torsiones eran mas marcadas, después seguí lamiendo su clítoris mientras la metía un dedito y empezaba a moverlo con un ritmo muy suave. Era increíble lo húmeda que estaba , nunca había visto segregar tantos fluidos, cuando su respiración y sus gemidos aumentaron le metí otro dedo mas y aumente la velocidad de mis caricias hasta que un tremendo gemido me indico que había tenido un orgasmo monumental. Me incorporo y nos besamos, ella lamía mi húmeda cara manchada por sus fluidos y me dijo: “me ha encantado, nunca me lo habían hecho así de bien y sabes que, quiero follarte en la piscina”, se levantó y me tiro a la piscina y luego se zambullo ella detrás. Empezamos a juguetear, que si me pillas que si no me pillas, que si un toqueteo por aquí un beso por allá y al final terminamos anudados en un profundo beso al borde de la piscina. Ella me cogió el pene y empezó a masturbarme con un ritmo y un tacto deliciosos mientras me besaba en los labios y en el cuello y con la otra mano me acariciaba desde el pecho hasta los huevos. Yo le devolvía cada beso y cada caricia con la misma intensidad y la acariciaba el culito y su deliciosa rajita la cual aun saboreaba. De repente paro y se me abrazo con sus brazo alrededor de mi cuello y sus torneadas y preciosas piernas en mi cintura mientras frotaba con habilidad su coñito contra mi polla.  Metió una mano en el agua y me la cogió para comenzar a introducírsela muy despacio entre nuestros pequeños gemidos. Mientras me mordía en la oreja me susurró al oído: “ quiero que te corras dentro, no te preocupes que tomo la píldora” eso me calentó aun mas y me ayudaba con las manos sobre su cadera para hacer mas profundas mis embestidas aunque tenia apoyo en el fondo de la piscina. Tras unas pocas acometidas se apoyó con las manos en el borde y me pidió que la masajeara los pechos y le pellizcara los pezones que eso la excitaba mucho y así lo hice y realmente funciono, sus gemidos eran demenciales y sus movimientos cada vez mas violentos hasta que termino por correrse antes que yo pero no dejaba de moverse mientras me decía: “vamos correte, quiero que me llenes con tu leche calentita” y no tarde mucho en hacerlo llenándola hasta el fondo con una eyaculación tremenda y profunda. Permanecimos un poco sin movernos y ella me dijo: “no ha estado mal eh? Golfillo” después continuamos jugueteando y calentándonos el uno al otro hasta que decidimos salir a tomar el sol. Ella salía delante de mi y me puso su culito literalmente en la cara y yo para no ser menos la acaricie con la lengua, cuando salí por completo ella se fijo en mi notable y completa erección y mientras mi raba mi polla me dijo: “vaya parece que no has tenido bastante eh?”, me la agarro y me llevo hasta la tumbona como si lo hiciera de la mano, se sentó frente a mi y me dijo con voz lujuriosa: ”ven aquí que te voy a dejar muerto” Agarró mi verga y se la acerco a la boca, primera se la metió un poco y luego empezó a lamerla empezando por la punta y luego recorriéndola en toda su extensión para terminar también por lamer y chupar los huevos. Yo por mi parte me dejaba llevar y la acariciaba los pechos y la cabeza mientras que ella termino por tomarla con unas de sus manos y tragársela entera y con la otra mano acariciaba mi pecho, mi culo, mis piernas, mis testículos,... Acompañaba cada movimiento de sus boca y sus labios con su mano, me estaba haciendo enloquecer y yo daba un gemidos tremendos cuando de repente sentí que llegaba el momento y le dije entre gemidos: “me corro, me corro María, quítate” pero ella levantó la mirada y acelero el ritmo de tal forma que le descargue una gran oleada en la boca que llego a asomarle por la comisura de los labios, después se la saco y comenzó a acariciarse los labios con ella manchándolos completamente, se trago lo que le deje dentro y empezó a relamerse mientras me decía: “mmmmm, que bueno esta, me gusta mucho tu sabor”.

Dejó mi pene y sus labios completamente limpios y luego paso a besarme y a tumbarme a su lado tras la mamada mas gloriosa que jamás me han hecho y jamás me harán. Allí permanecimos toda la mañana , tumbados juntos tomado el sol entre besos y caricias y como podéis suponer terminamos también muy calientes, así que ahí no termino el día ni mucho menos nuestra relación, aquel día follamos mas y mas locamente y con el paso del tiempo y de nuestros múltiples y numerosos encuentros me di cuenta que María era la misma esencia de la Lujuria, pero eso es otra historia...
 

Mustang
 

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