Tarde a la fiesta
Por Neo
 
Ni loco podria acertar que mi esposa fuera a aceptar esto de cambio, intercambio y trío en el sexo.  La verdad empezó un día como todas las cosas. Ese día yo trabajaba y habíamos quedado en ir a una fiesta en casa de mi cuñado. Ella y yo quedamos en que yo iría mas tarde tras mi trabajo de tarde, sobre las nueve o así, la fiesta empezaba sobre las seis y ella se dirigiría allí, y tras yo venir estaría junto, trayendo yo el coche por lo que se me prohibiría el beber alcohol, pero la verdad que iba a esa fiesta de compromiso ya que no me apetecía mucho.

Llegaron las nueve y media y yo me presente allí. Tras saludos y cambios de palabras a todos, intente comer algo mientras los demás dedicaban su tiempo en la fiesta a bailar y charlar juntos.  Teresa, mi esposa hablaba con una pareja que yo también conocía. Después de un tiempo ya casi todos estaban bailando y yo me encendí un cigarillo. Al cabo de unos minutos se me acerco Teresa diciendo que en la parte alta de la casa estaba Jon, tocando su guitarra, que si quería ir a escucharle junto a otros mas.

Ella sabia que me gustaba eso, conocía a Jon y sabia lo bueno que era con su guitarra. Me subí al piso de arriba y junto a unos seis o siete personas me dedique a oír canciones que salían de sus dedos.

Tras una media hora, dije a mis compañeros de sofá que iba a abajo a buscarme algo de beber, cola o algo así, que si querían algo, y tras pedirme unas cervezas baje al salón, cerca de la terraza donde a media luz bailaban el resto de la fiesta entre otros vi a Teresa bailando con alguien, cogí las cervezas y mi cola y al salir de la cocina apague la luz con lo que quede en oscuras y mirando hacia la terraza vi, lo que no podria creer: Teresa se estaba dejando agarrar su cabeza por el hombre que bailaba con él, mientras le lamía su cuello y ella se retorcía de placer, acercando sus bocas y besándose desesperadamente, estaba allí unos minutos con las cervezas y mi bebida en las manos, miraba y miraba y cada vez me calentaba mas, como se devoraban mutuamente, tocándose en la sala de la terraza, mientras otras parejas casi hacían lo mismo.

Reaccione un poco y sin ruido subí a darles las bebidas a los demás. Baje después de unos minutos a buscar a Teresa, y vi que ya se habían sentado y estaban hablando como dos normales amigos, la música se habia hecho mas animada y solo unos pocos bailaban a ese ritmo agitado, hice que no los veía al primer momento, hasta que ella me llamo.

Tony!! me dijo desde su asiento, yo como si nada vine:  hola, hola Jorge que tal estas? - bien y tu?

Ha estado bien Jon? Me pregunto Teresa -si muy bueno, y aqui abajo que tal esta la fiesta? - dije como si nada - bien, bien pero este ritmo ya no es para mí, dijo Jorge.

Yo queriendo ver a que se podria llegar mas con todo eso que vi, ofrecí una idea:

Veo que no es muy animado esto, podríamos ir a casa los tres y tomar algo, así yo podré hacerlo también después de conducir.

Teresa me miro por un segundo como si algo de lo que dije le diera miedo, pero aceptando miro a Jorge convirtiendo mi proposición en suya también - claro seria bueno Tony, que bien.

Tras unos minutos de coger nuestras cosas nos dirigimos a donde el coche mío estaba aparcado. Me quede unos minutos solo con Teresa y la dije casi murmurando:

Me gustaría comerte el coño aquí mismo, me corro de gusto el verte, podríamos pasarlo bien esta noche juntos con el, - Teresa me miro asustada y casi con risa en los labios

-estas loco? que dices? - pero yo insistiendo la conteste:

seria excitante verte con otro disfrutar y yo participar también me enloquece verte correrte con otro delante de mi, - te vi besarte con él mientras bailabas y me enloqueciste, seguimos el juego amor? - roja y pillada en su secretito, sin contestarme se río y entro en le coche atrás, mientras esperábamos a Jorge.

Yo subí al volante y desde allí la pregunte: Te excita la idea o no? un leve sonido

- si, salió de su garganta mientras la puerta del coche se abría para que Jorge entrara atrás. Conduje sin prisas y mirando el retrovisor a veces viendo como hablaban los dos y enviaban algún comentario o pregunta a mi.

Teresa llevaba un vestido azul claro corto y zapatos de tacón, sus senos, grandes, no se enseñaban esta vez en escote como a veces con otros vestidos, pero su figura hacia adivinar sus volúmenes que hasta ahora solo yo habia tocado y jugado, y que esta noche se prometí a algo muy especial. Veriamos.. Pensaba mientras me acercaba ya a nuestra casa. Salimos del coche y Teresa se dispuso a abrir la puerta de casa mientras Jorge y yo nos quedábamos mas atrás. Allí le dije a Jorge que lo habia visto todo en el baile y que no me enfadaba por ello, al revés quería que lo pasáramos juntos los tres y que deseaba ver a mi esposa con el, le dije mintiendo que ella no sabia nada y que quería que la sacara a bailar otra vez y que intentara meterla mano mientras yo hacia que fuera a buscar algo o desaparecía del salón, Jorge me oyó atentamente y con un palmito en mi espalda, aceptó sonriendo diciendo lo excitante que veía esta situación.

Entramos al salón y tras sentarnos un momento, indique a Teresa que podríamos abrir una botella champagne, aceptando fue a buscarla a la cocina mientras Jorge y yo encendíamos un cigarro, los dos estabamos excitados, eso lo veía en su cara y seguro lo mismo vio en la mía, mirándome sin decir nada.

Trajo la botella y levantándome del sofá, fui a poner música al estéreo no lejos de donde estabamos, aprovechando Teresa para sentarse en el lugar que habia dejado libre. No fue obsesión pero vi que su falda se habia subido bastante por sus piernas, dejando verlas casi plenas. Estaba que explotaba, solo yo sabia que los dos lo sabían pero no entre ellos, jugaban a seducirse sin saberlo. Me senté un poco mas alejado y llenando las copas ofrecí un brindis.
Teresa empezó a hablar:

Por venir tarde a la fiesta Tony, te perdiste las dos primeras horas mas divertidas, - dijo eso al tiempo que miraba a Jorge

-Bueno - contestó él - al menos pudo venir -y se rió al tiempo que seguía diciendo -bailamos un poco? - pero la verdad era que la música que habia puesto era lo mas romántica y lenta que encontré, por lo que era difícil bailar los tres - bailar vosotros que yo iré a cortar algo de jamón para acompañar el champagne - dije mientras me levantaba hacia la cocina.

Corte algo de jamón rápido pero no volví al salón, deje que se pusieran los dos a bailar y observándolos desde una esquina empece a disfrutar de la visión: Jorge habia cogido de la mano a Teresa y llevándola al centro del salón empezaron a bailar, lentamente. La mano de Jorge se posaba en las curvas que el culo de mi esposa ofrecía por detrás. La cabeza de ella se reposaba junto a su cuello lamiéndole lentamente, veía como Jorge bajaba su boca para encontrarse con la de Teresa, lamiéndose y besándose en un desenfrenado mordisqueo. Yo estaba desenfrenado ciego de lujuria y caliente a tope viendo por primera vez a mi mujer reventándose de erotismo con otro delante de mi. Fui hacia la cocina a coger el jamón que corte y haciendo un poco de ruidito, me fui acercando al salón donde ya ellos estaban bailando mas pacíficamente. Tras dejar el plato en la mesita que se encontraba delante del sofá donde nos encontrábamos, me acerque a los dos y diciendo: Podria bailar ahora yo? -dije mirando fijamente a Jorge -sonrio y retirándose al sofá me cedió su puesto.

Las manos de mi esposa estaban mojadas de sudor, quizá de la excitación, junte mi polla a sus piernas donde su sexo se encontraba, y la bese en los labios dejando entrar mi lengua dentro de ella. Estas cachonda? - te gusta la fiesta con Jorge? - si estoy caliente como nunca Tony - me estaba devorando aquí - me dijo besándome en mi cuello al tiempo que cerraba los ojos -Ya lo vi desde el pasillo - me enciende verte así Dije. Con una de mis manos empece a pellizcarla el pezón de una de sus tetas, haciendo que Jorge lo viera desde su sofá. Le veía beber de su copa y también empezar a tocarse sobre el bulto que su pantalón ofrecía a la vista. Tras unos minutos, dije a Teresa de ir a sentarnos. Deje que ella se sentara a la izquierda de Jorge y yo lo hice junto a ella, quedando en el medio. Brindemos por nuestra fiesta –dije alzando las copas y bebimos el resto de ellas. Mirando a Jorge cogí a mi esposa y llevando una mano mía a su pecho, la bese mordisqueando sus labios, y mirando sobre su hombre indique a Jorge que la tocara. Tras unos segundos vi como la mano de Jorge se posaba sobre el muslo de Teresa, empezando una ascendente marcha hacia el interior de sus muslos, ella me miro en el momento que noto su mano, y cerrando sus ojos dejo hacer, loca de lujuria, ya miraba su mano que tocaba bajo la diminuta falda que quedaba arrugada formando una erótica franja de tela alrededor de su cintura y yo ya habia abierto su cremallera detrás haciendo que sus senos salieran fuera así como estaba Teresa no podria estar mas desnuda.

Jorge quiero que comas el coño a mi esposa devóraselo todo y así veré tu cara de cachonda que pones dije dirigiéndome a ella a tan solo dos milímetros de su boca. Teresa habia ayudado a Jorge a retirar su diminuta braguita y a abrir plenamente sus piernas dejando que él depositara su boca justo en el centro donde su mojado coño esperaba. Oía los lametazos que daba y sin mas me retire a desnudarme, unos segundos, para volver a ellos. Acerque mi polla a la boca de Teresa que en seguida succiono con goloseria, el glande entro entre sus labios, y tras ello devoro todo mi tronco, succionando, lamiéndolo, provocando ruidos que junto al lamer de Jorge formaban una excitante melodía.
Métesela Jorge susurre la necesita. Jorge subiéndose a la posición de rodillas la metió dentro de su coño empezando a bombear mas y mas fuerte. Dejando por instantes de chupar mi polla para soltar suspiros de placer, veía su cara, salida de si, con ello hacia mas excitante mi calentura. Cogí su cara y apreté mas contra mi, lamía mi tronco hasta el inicio de mis huevos, y Jorge follaba mas y mas el coño de mi esposa. - Quien me lo hubiera dicho!! No lo creía de verdad. Ella se comportaba como una caliente hembra en celo tan recatada y discreta como yo la conocía, estaba al máximo de excitada y yo también viéndola así.

Vamos a cambiar dije a Jorge y poniéndome en su lugar, baje a comer el mojado coño de mi esposa fiel. Ella empezó a lamer la polla de Jorge como antes lo hizo con la mía, los veía desde mi posición abajo, yo metía mi lengua dentro, follandola y mordiendo a la vez su clítoris, así hasta que vi salir gotas de semen de la comisura de los labios de Teresa, cayendo gotas por su cuello y a través del canal que sus pechos formaban, lo que sobraba de su boca porque ella seguía agarrando la polla de Jorge tragando sus ricos jugos la primera vez que observaba el semen de otro en la boca de mi esposa. - Que sensación!. Me levante y sin darla descanso se la metí en su coño, ahora quería correrme yo dentro de su apetitoso conejito. Metía y sacaba mas y mas fuerte, besaba sus pezones apretándolos entre mis dientes, y ella cogía uno de mis dedos y lo chupaba como si de un caramelo se tratase, lujuriosamente. Jorge nos miraba sentado desde su lugar de reposo.

La corrida iba a venir, mutuamente, me acerque a su cara y besándola profundamente con mi lengua, nos corrimos en un largo camino orgasmico de espasmos, a la vez que saboreaba los restos salados de la leche de Jorge en la boca de mi esposa. Así estuvimos sin movernos unos minutos, satisfechos de encontrarnos juntos en una fantasía que los dos queríamos pero que no habíamos sido capaces de hablarlo juntos. Gracias a una pequeña infidelidad, la oportunidad se nos presento, y no fue la ultima.
Ahora solemos planear aventuras juntos. A veces damos pequeños viajes en barco, de fin de semana y habiendo quedado con algún hombre, en anuncios o contactando en el mismo bar, disco o restaurante del barco, logramos repetir la aventura que os conté.
 

Neo
 
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