Puta a domicilio
 por Poeta del sexo
Por fin había llegado mi hora. Llevaba una semana preparando con cautela que llegara el sábado, día en que mis padres se iban de viaje y me quedaba solo en casa durante 5 días.

Una de mis mayores fantasías sexuales iba tomando forma. Había cogido el periódico y mirado en la sección de contactos, buscaba a una mujer que se desplazara a mi hogar y cumpliera todas mis expectativas, que me dejara hacer con ella todo lo que tenía planeado y que económicamente me lo pudiera permitir…

Había hecho mas de una docena de llamadas cuando por fin, vi un anuncio que estaba convencido que seria el ideal para que mi noche loca se convirtiera en real y dejara de ser un sueño mas.

El anuncio decía algo así ”Soy Canaria, morena española, acento sensual, mis medidas te sorprenderán y no podrás dejar de jugar con mi cuerpo. Satisfacere tus deseos mas ocultos…Llámame a cualquier hora del día u la noche “, y así lo hice, marque el numero en cuestión y oí una voz muy calida, después de hablar con ella durante unos cinco minutos llegamos a un acuerdo económico ( 500 euros por dos horas ) y quedamos la noche del sábado a las 22.00 horas en mi casa ( el precio era algo abusivo pero mi dijo que era por el desplazamiento y por todo lo que le había pedido que hiciéramos )…  la verdad era una de las chicas que menos dinero me había solicitado pero llevaba mucho tiempo ahorrando para poder cumplir una fantasía que tenía en mente desde mi pubertad así que no iba a escatimar en gastos.

Por fin llego el sábado, acompañe a mis padres al aeropuerto, les desee muy buen viaje y volví a casa sin poder dejar de pensar en que dentro de unas horas todo mi plan se convertiría en realidad.

Unas dos horas antes que llegara mi visita empecé a prepararme y poner la casa a mi gusto, me pegue un baño relajante, me puse un pantalón de pinzas y una camisa a cuadros, prepare la bañera con agua de rosas y velas, encendí una barita de incienso indio e hice la cama, prepare también un tentempié para picar algo y espere nervioso a que sonara el timbre.

A la hora exacta sonó el timbre del portero automático, abrí y me dirigí a la puerta para observar por la mirilla como era su aspecto físico, no había mentido, era morena de pelo largo, una estatura aprox. de 1.70, un peso equilibrado para su estatura y un cuerpo de escándalo… Abrí la puerta y la invite a pasar.

Nos presentamos y lo primero que me dijo fue que quería el dinero por adelantado, dicho y hecho.

La invite a pasar hasta el salón comedor, nos pusimos una copa de cava cada uno y decidimos ir al grano porque el tiempo estaba corriendo… así que la cogi de la mano y nos dirigimos hacia el baño, me quite la ropa rápidamente y me metí en la bañera, ella observaba la escena algo sorprendida, un chico de 20 años desnudo metido en la bañera llena de espuma con una luz tenue por las velas y ella de pie, le hice un gesto para que empezara a quitarse la ropa sensualmente. Primero se deshizo de una camisa que llevaba solo dos botones abrochados dejando a la vista un sujetador de encaje negro, seguidamente se quito una falda estilo colegiala dejando a la vista un tanga granate, le indique que se diera la vuelta para ver sus nalgas, eran muy redondas y de piel morena debido al sol, de espaldas a mi se quito el sujetador y el tanga, yo la observe así durante dos minutos y le indique que se metiera en la bañera…

A través de la espuma veía sus pezones sonrosados y empecé a juguetear con ellos, los tocaba con una mano, iba de un pecho al otro hasta que note que estaban duros, mientras ella hablaba de cosas que para mí en ese instante carecían de importancia, baje mis manos hasta sus rodillas, abrí sus piernas y coloque una de mis manos en su coño, estaba depilado por lo que la piel era muy suave, ella me miraba a los ojos, introduje un dedo y su cuerpo se erizo, mi otra mano lo coloque en su pecho izquierdo y me acerque a su boca para besarla, ella se hizo hacia atrás y me dijo “ Nada de besos en la boca, por la profesión , sabes “, yo no dije nada y seguí introduciendo otro dedo en su vagina mientras mi otra mano jugaba con sus pechos, estuvimos unos diez minutos mas en la bañera, nos quitamos el jabón le puse un albornoz de mi madre y nos dirigimos hacia mi habitación, antes que nada le ofrecí otra copa de champán y un canapé a lo que ella respondió con un sincero “Gracias”.

La tumbe encima de mi cama y le quite el albornoz, ahora veía todo el esplendor de su cuerpo, con mucho cuidado empecé a darle mordisquitos en el cuello y con mi lengua empecé a masajear sus pezones todavía duros, seguí bajando dándole suaves mordiscos alrededor de su ombligo hasta llegar a su tesoro, empecé a lamer aquel chocho, estaba delicioso, algo salado pero delicioso, estuve así un rato, introducía un dedo, lo sacaba, jugaba con sus labios inferiores, abria, observaba su cara y seguía chupando aquel delicioso manjar… Ahora le tocaba a ella, se inclino sobre mi y cogio mi polla que estaba a punto de explotar y se la introdujo de un solo golpe en su boca, comenzó a hacerme una mamada impresionante, también lamía mis huevos, yo estaba en la gloria a punto de correrme pero aguante como pude, era increíble, sus labios subían y bajan con mi polla en su boca, yo mientras jugueteaba  con sus pechos firmes y duros, le tiempo pasaba rápidamente, con una mirada basto, se coloco encima mió y empezó a cabalgar sobre mi polla, era increíble como se movía esta chica, no paraba, iba aumentando el ritmo si casi moverse, yo alucinaba, de repente se cambio de posición, se puso a cuatro patas, yo introduje mi polla en su coño ya mas que lubricado y fui empujando poco a poco, con mis manos le daba azotes en su culo hasta que llego a tener un color rojizo, bombeaba cada vez mas rápido y mis embestidas eran ahora mas fuertes todavía pero me quedaba una cosa mas que hacer, fui introduciendo un dedo en su ano para lubricarlo un poco y con mi lengua también metí algo de saliva, ella se revolvía contra la cama, introduje otro dedo, ya eran dos dentro de su culo y lamí un rato mas, ya estaba preparada para ser follada por el culo, cogi mi polla y la dirigí hacia su ano, fui introduciéndola poco a poco y suavemente, primero el capullo y después todo el tronco hasta que los huevos chocaban contra sus nalgas, empecé a empujar aumentado el ritmo constantemente, mis manos seguían jugando con sus pechos libres desafiando la ley de la gravedad, no podía mas, me iba a correr dentro de un instante, saque mi polla de su ano, me quite el condón y ella cogio mi polla, la agito con sus dos manos y una explosión de leche sacudió todo su cuerpo desnudo…

Yo estaba agotado, mire el reloj y todavía quedaban 15 minutos para las dos horas contratadas, la cogi de la mano y nos dimos una ducha rápida, se vistió y le abrí la puerta de la casa, ella me miro a los ojos y me dijo: “Llámame cuando quieras pero otro vez no te cobrare, me has tratado como a una mujer y no como a una puta “.

Así fue como comenzamos una bella amistad los dos, ahora somos amigos con derecho a roce y nos veáis que roce nos damos…
 

por Poeta del sexo
 
 

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