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No recuerdo bien el día, ni la hora; ni tan solo recuerdo por qué paso... Tan solo se que me descubrió algo nuevo, algo que nunca había sospechado que existiera.
Creo que no fue muy tarde, aunque se que yo acababa de salir. Ese día iba a una fiesta con unos amigos, todo parecía mas de lo mismo, una borrachera para muchos, una raya para otros con un poco mas de dinero y un polvo rápido y fácil para los que tuvieran mas suerte. Yo siempre era de los primeros, una borrachera rápida, a vomitar y a dormir... Pero ese día algo me decía que no iría así, mas adelante descubriera el por que...
Estábamos en la barra de un bar cuando le vi, no era nada especial, era una chica mas bien normalita, pero algo la hacia muy, muy especial. No era nada fea, ni gorda, ni tan solo era esa típica chica tonta a la que te tiras y no se entera... Era como una chica cualquiera, pero ella sabia explotar sus gracias, casi rallando la perfección, pero repito... NO LO PARECÍA; es mas, creo que su perfección se basaba en eso en no intentar parecer perfecta.
En fin, aun no se como empezamos a hablar, le pedí un cigarro, pues tenia el paquete en el coche y no quería salir a buscarlo por si ella desaparecía. Así fue como empezó todo, me contó que se llamaba Abril, que tenia 22 años, que trabajaba por las tardes en el Supermercado del pueblo combinandolo con sus estudios de Ingeniería Agrónoma, o sea, que tonta la chica no era. Yo le conté que me llamo Neil, que tenia 20 años, y que estudiaba Filosofía, y que me pagaba la carrera haciendo prácticas en institutos.
Al empezar a hablar con ella noté que lo que mas me empezaba a llamar la atención era su carácter, su belleza no-física, no sé, algo tenia que me impulsaba a forjar mi amistad con ella. Al terminar la noche y después de mucho hablar con Abril mis amigos y yo nos retiramos; antes, pero, quedamos Abril y yo para ir a tomar un café el día siguiente. Quedamos en un bar bastante transcurrido del pueblo.
Por la mañana siguiente me desperté sorprendido de no tener resaca, desayune algo rápido y encendí un cigarro, cuando de repente sonó el timbre de mi puerta al abrir no lo pude creer, era Abril, ¿Cómo había conseguido mi dirección? y... ¿Por qué estaba allí?... Se excuso de su presencia inesperada diciendome que esa mañana se estaba aburriendo un montón y que le hacia gracia despertar a un nuevo amigo... Pero en esa historia había algo que no me quedaba muy claro, además sus ojos estaban muy rojos, como si hubiese acabado de llorar, pero evité esos pensamientos y me centré en Abril, estaba muy bonita, llevaba unos pantalones anchos, pero no mucho de manera que se le marcaban unas caderas preciosas, y llevaba una camiseta ancha que le intuya una figura preciosa, no dudé en decirle que esa mañana estaba todo lo contrario que yo, o sea, guapísima, me dijo que era un mentiroso, que me callará que la haría enrojecer. Así que no le di mas importancia a su aspecto físico. Me pidió que si no me era molestia la llevará a desayunar a alguna parte, pues no lo había hecho aún y tenia hambre. Me duché y nos fuimos a una granja que hay en la esquina de mi casa, mientras desayunábamos me siguió explicando su vida e interrogandome sobre la mía. Poco a poco nos conocíamos como si hubiésemos crecido juntos, o al menos eso creía yo...
No volví a ver a Abril ese fin de semana, y durante toda la semana estuve ansioso por volver a verla, cosa que me sorprendió de gran manera, pues hacia mucho tiempo que había rehusado a algo mas que a una amistad con las mujeres. No era homosexual, no, pero no tenia esa necesidad que ahora crecía en mí.
El viernes por la noche me llamó y quedamos para ir a tomar unas copas, me alegré mucho de volver a oirla, y de saber que ella también quería verme, pero seguía sin saber por que.
Pasamos la noche como el anterior fin de semana, hablando y tomando unas copas, escuchando música y riendo de algunos conocidos que descubrimos que teníamos en común.
Durante la siguiente semana hablé con algunos de esos conocidos pues Abril me había dicho algo que no me cuadraba, y no sabia por qué... Así que fui a ver a Marcos, y le pregunté por que no me había presentado a Abril antes, pues según ella vivía en el pueblo desde hacía 15 años. Marcos me dijo que no, que hacia tan solo un año que había llegado al pueblo con su novio, y que según él creía se acababan de separar hacia apenas dos semanas mas o menos. Me extraño, pues Abril me había dicho que no tenia novio desde los 18 años que rompió con su último “ex”.Pasó el fin de semana sin penas ni glorias, aunque no vi a Abril. Por ese entonces pensé que debería de tener algo mejor en lo que pensar, por lo que me olvidé de lo que me había contado Marcos.
El sábado siguiente me llamó Abril, y quedamos en vernos, pues me quería contar algo... Cuando llegó a mi casa empezó a llorar desconsolada diciendome que era una mentirosa, que se arrepentía de haberme engañado y me contó toda su verdad. Realmente Marcos tenia razón, se acababa de separar de su novio, pero su “ex” la acoso durante un tiempo y hasta la llego a pegar. Tuvo miedo de decirme la verdad cuando todo paso, pues tenia miedo de mi reacción.
Cuando se calmó un poco la situación me di cuenta de que estaba aún mas bella que las anteriores ocasiones, pues sus preciosos ojos marrones tenían una luz que antes parecía apagada. Me fijé mas que antes en su físico, 1’65m aproximadamente, pelo castaño, ojos marrones, un cuerpo muy bien hecho, sin excesos, pero sin faltas, unas caderas preciosas, que hoy se veían acentuadas por unos pantalones muy estrechos, del tipo Levi’s , su abdomen estaba cubierto por una blusa de manga corta, y bastante ajustada...
En ese momento me sorprendí a mi mismos deseando ser un Elfo y perderme por aquellas montañas de piel, y coronarlas con mi canto y mi flor... No era posible, debía quitarme esas ideas de la cabeza para siempre, pero... no pude. Abril me sorprendió con la mirada extraviada y me pregunto que qué me pasaba, intenté fingir pero no pude el deseo fue mayor que mi impulso racional... Así que le dije que no pasaba nada, que solo pensaba. Pero realmente deseaba adorarla, ensalzarla y llevarmela conmigo a otro universo distinto de este en que solo domina el dinero y la mezquina crueldad.
No he conseguido entender lo que paso en aquel momento, pero la mas dulce miel fue posada sobre mis labios, dejando parar el tiempo quise retener esa sensación de dulzor, de suavidad... En ese mismo instante una presión en mi pecho luchaba por salir, no sabia lo que era hasta que esos labios que se habían posado en los míos se apartaron, era la mano de Abril, que intentaba apartarme, me dijo que lo sentía, que había sido un momento de debilidad, pero que no se arrepentía de haberlo hecho.... Me quedé muy sorprendido pues en ese mismo instante repitió sus actos, como si reanudara un camino ya andado anteriormente... Pero esos labios eran mas dulces aun si cabía, pues empezaron a ser acompañados por una suavidad extrema que rozaba mi piel por debajo de la camiseta, que me hizo erizar el bello de mis brazos, pues el resto de mi cuerpo estaba libre de el.
Ese instante fue mas largo que el anterior, y sus manos agarraron las mías con suavidad pero con firmeza, con dulzor pero con seguridad, paró de besarme y me dijo: quiero estar contigo, quiero que seas para mi y yo seré para ti...
No supe reaccionar, solamente agaché la cabeza y me acerqué a su cuello de cisne, la besé, y ella empezó a suspirar como pidiendo que ese momento fuese eterno, como si quisiera retenerme en esa valle que formaban su hombro y su cabeza apoyada encima de la mía. Entonces sus manos empezaron de nuevo a rozar mi piel, apartando los estorbos que se encontraban en el camino, hasta que mi torso quedó desnudo, empezó ella a enseñarme placeres que yo desconocía cuando empezó a besar y acariciar mi piel, llevándome hasta un éxtasis nunca antes conocido. Entonces mis manos acariciaron esos montes que antes me habían turbado, ese precioso pecho que desnudé tan solo quitando una blusa; entonces encontré su belleza mas perfecta aun si cabe, una mujer de esta naturaleza debería ser imperecedera. Entonces su mano se abrió camino entre mis pantalones hasta llegar a su deseo, hasta rozarme y hacerme suspirar, hasta besarme y oirme gritar de placer, rogando al cielo que aquello no acabará nunca, entonces ella misma, cuando ya me había desnudado a mi empezó su dulce tormento sobre mi, me acarició, me beso y me encontré pidiendolé que no parase...
Ese fue un momento de gloria... Un poco mas calmado, pues el fruto de la vida había manado de mi fuente, empece a apartar esos tejanos que envilecían su perfección privandome de la belleza de su cuerpo desnudo; cuando le hube quitado los pantalones vi unas preciosas braguitas que queriendo sacar se me enredaron en las manos, pues en ese momento temblaba todo mi ser, mi alma y mis pensamientos no se correspondían con mis actos... Abril sonrió, que bella era... me dijo si quería ayuda, le dije que no hacia falta, que ya cogería practica... Cuando conseguí mi meta, mi lengua empezó una cruel danza en su interior, danza que la hacia gemir, humedecer, gozar,...
Poco a poco me fui incorporando y Abril me tumbó en el suelo del comedor, se sentó encima de mi y... Aquello era maravilloso, empezó a cabalgarme, a torturarme con sus movimientos, con sus dulces suspiros, con sus besos y con sus manos, hasta que con un movimiento brusco se levanto, me levanto, y me hizo sentar, se sentó encima de mi placer, y volvió a cabalgarme hasta conseguir que emanará de nuevo... Cuando se sintió satisfecha de mi, se tumbó a mi lado susurrando palabras calladas, besándome sin rozarme,...
Al cabo del rato nos dormimos y despertamos unas horas mas tarde, nos miramos a la cara, nos sonrojamos, y decidimos hablar, no dejar que ese momento se desvaneciera, nos besamos y decidimos que lo que debía ser seria...
Asgalord
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