Hola amigos, soy Nayara y me ha sorprendido encontrarme el relato de “ Anti-Nayara” escrito por una tal Nuria. No voy a entrar en detalles, ni pienso hablar más del tema a partir de hoy, lo único deciros que estudié en un colegio público y, por supuesto, no llevábamos uniforme. Eso lo dice todo, creo que se confunde de Nayara.

Este fin de semana me fui a la playa con mi pareja. Llegamos a las 4 de la tarde, fuimos directamente al hotel, dejamos las cosas, echamos un vistazo a la habitación y nos fuimos a la playa a darnos un baño. Era un día muy caluroso y nos habíamos pasado todo el viaje sudando en el coche, ni siquiera el aire acondicionado calmaba nuestro calor. Al día siguiente cuando me desperté, me encontré que no estaba mi pareja y sólo con esta nota:

CARTA DE DESPEDIDA
 Chalexal

Llegamos a la playa, dejamos las toallas y nos fuimos corriendo al agua. La sensación al entrar al agua, fue indescriptible, un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, dándome una sensación de paz inigualable. Tú has entrado antes, estás justo delante de mí, dándome la espalda. Tu cuerpo se encuentra totalmente húmedo, completamente cubierto de gotas de agua, que hacen de espejo para que el sol deslumbre mis ojos, totalmente concentrados en las curvas que forman tu precioso cuerpo. Cuando te giras, el brillo tus ojos humedecidos, tienen más fuerza que el sol, tu preciosa cara resalta aún más cuando está mojada, tu boca entre abierta, me invita a recordar la sensación de tu lengua, acariciando mis labios.

Sigo, bajando la vista y me encuentro con el agua que chorrea por tu cuello con dirección a tus erguidos pechos. Esta visión, hace que mi cuerpo vuelva a conseguir una temperatura inaguantable, pero esta vez es por dentro. Cuando llego a ellos, me encuentro dos lanzas, intentando escapar de tu bikini, parecen que están señalando al cielo, al paraíso.

Te acercas despacio, pero con paso firme, hacia mí. Sin decir una palabra, llevamos un largo rato en silencio, ninguno de los dos queremos hablar, porque se nos notaría el grado de excitación que tenemos. Me coges de la mano y me llevas mar adentro. El agua nos cubre todo el cuerpo, hasta el cuello. Cuando encuentras un sitio con intimidad, te acercas a mí, pegas tu cuerpo al mío, siento que tus pezones se clavan en mi pecho, como lanzas que son y mi miembro endurece al máximo, clavándose en el tuyo. Acercas tu boca a la mía, clavas tus ojos en los míos, los cierras y me besas los  labios muy suavemente, para después introducirme la lengua en la boca, las caricias que siento en mi lengua, me hacen sentir en el paraíso, paso mis brazos sobre tu cuerpo, los instalo en la cintura, junto a la goma de las braguitas de tu bikini, aprieto tu cuerpo contra el mío, intentando perforar mi bañador y tus braguitas con mi sexo, para llegar a tu sexo.

Estamos muy excitados, seguimos entrelazando nuestras lenguas, te subes encima de mí y me abrazas con tus piernas por la cintura y con tus brazos por el cuello. Mientras nos besamos puedo acariciar la suave piel de tu frío culo, intento hacerle entrar en calor, te lo acaricio, te lo masajeo, te lo aprieto, te lo pellizco......mi sexo no puede más necesita esconderse dentro de ti, tú tampoco puedes más, empiezas a mover tu cuerpo hacia arriba y hacia abajo, ese movimiento hace que tu sexo roce con el mío y  la piel de mi miembro también suba y baje. Subo las manos y me encuentro con las cuerdas de tu bikini, de un leve tirón deshago el nudo, te separas un poco de mi cuerpo y cae al agua. Tus pechos pegan un pequeño vote, como diciendo por fin....ahora siento que tus pezones se clavan más adentro, parece que están llamando a mi boca, bajo mi cabeza hacia ellos, los beso muy suavemente, esto hace que tu cabeza se vaya hacia atrás y respires fuertemente, mi lengua hace círculos alrededor de ellos y de vez en cuando los pellizco con mis labios, empiezas a gemir, bajas una de tus manos, me desabrochas el bañador y liberas a mi sexo, empiezas a masturbarme con la mano, ahora mis besos se vuelven más bruscos, los pellizcos en tus pezones, se convierten en leves mordiscos y mientras te sujeto con una mano, bajo la otra hacia tu sexo, te retiro las braguitas a un lado y te dirijo hacia mi miembro, tu diriges el mío hacia el tuyo, cuando empiezan a rozarse ambos retiramos las manos y tu cuerpo se clava en el mío. Un grito de placer se nos escapa a los dos. No puedes cerrar la boca, necesitas aire, se te escapan los gemidos, para que no se te escapen, te muerdes los labios, subes y bajas de mi miembro muy suavemente, tus movimientos son lentos, pero profundos. Yo sigo acariciando tus pechos con mi lengua. Pero tu cuerpo no aguanta más. Tus movimientos cada vez se hacen más rápidos y fuertes, entras y sales de mi miembro con violencia, ya te da igual que se oigan tus gemidos........Cuando más fuerte son, mi cuerpo siente un escalofrío, que recorre todo mi cuerpo, subo la cabeza, te acaricio el lóbulo de la oreja con la lengua y te susurro: “Me corro, qué maravilla”. Tú respondes, también al oído:  “ Sí correte, yo también me corro, maravilloso, los dos a la vez”.

Hasta siempre.
 
 

por Chalexal
 
 

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