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Este relato es totalmente real, y en él voy a contar lo que nos sucedió a mi novia y a mí en verano. Lo hemos hablado y hemos decidido contarlo porque nos parece muy erótico. Ahí va...Todo comenzó en agosto cuando nos fuimos de vacaciones mi novia Leire y yo. Nosotros somos del norte de España y como estamos hartos de tanta lluvia, decidimos irnos al sur. La zona de Cádiz, Conil en particular, nos encanta. Mi novia, Leire, es una chica rubia (mejor dicho teñida), altura 1.74, piernas delgaditas de tanto deporte, un culito muy bonito y unas tetas que me tienen loco. Su talla de sujetador es la 95, y todos la quedan preciosos!
A los dos nos gusta tomar el sol en la playa, por lo que pasamos gran parte del tiempo en ella. A mi novia le da un poco de vergüenza tomar el sol en topless, pero empieza tumbada boca abajo y cuando ya se atreve se da la vuelta y enseña sus preciosas tetas. Este verano lo que más nos sorprendió fue ver la cantidad de tatoos que tenían las chicas, en la espalda, en el escote, en la cintura..... A mi me gustan mucho así que la dije que si se ponía uno, a lo cual ella me respondió que no. Que no se ponía uno ni loca, porque era para toda la vida y que igual luego se cansaba de ele. Yo insistí y la dije que se pusiera uno pequeño, coqueto, de los que se van en un mes. Y ella me contestó que si se iba en un mes..... Que la encantaría!
Una tarde al subir de la playa, entramos en una tienda de tatoos del pueblo donde nos atendió un hombre de unos 35 años, muy moreno por el sol y con un acento típico del lugar. Leire tenía puesto un vestido cuya parte inferior le llegaba por las rodillas, y debajo el bikini. Yo iba con las toallas de la playa, una bolsa y algo más. Leire le dijo al dependiente, Antonio, que quería ponerse un tatoo temporal y que nos enseñara fotos para elegir uno. Antonio nos sacó unos álbumes de fotos con tatoos preciosos, y lo que es mejor, en tetas de todos los tamaños y formas! Yo me puse morado viendo todo aquello, aunque también vimos otros en tobillos, caderas,....
A Leire le gustó un delfín muy chulo y me preguntó si me gustaba, a lo cual yo la contesté que era precioso y sexy. Así que elegido el dibujo Antonio nos mandó pasar a una salita donde había una tumbona, un biombo, una mesita con una silla y los aparatos para tatuar. Leire y yo habíamos planeado que se lo pusiera debajo de la braguita pero que se viera una parte del tatoo cuando estuviésemos en la playa. Eso nos gustaba mucho! Se lo dijimos a Antonio y dijo que fenomenal, que era un sitio muy sensual y que daba mucho morbo ver solo una parte del tatoo.
Leire se quitó el vestido y se quedo en bikini. El bikini era una braguita amarilla normal y un sujetador de los de triángulo, de esos que tanto se llevan ahora y que el triángulo se puede abrir y cerrar a tu gusto.
Se tumbó en la camilla y se bajó un poco la braguita para decirle a Antonio donde queríamos el tatoo. No se veía nada de pelo, únicamente la piel blanca por no darle el sol. Antonio puso la mano donde Leire le había dicho y comenzó a limpiar la zona con algodón y un líquido. Leire estaba tumbada, con las manos sobre unos apoya brazos de la tumbona y un poco excitada. Es normal porque un desconocido frotándote tan cerca del coño y sujetándote ele el bikini....es morboso. De repente Antonio se gira y me dice que si la puede bajar el bikini porque no puede trabajar con una mano. Que si la puede hacer daño, que si no va a quedar bien, que si esto que si lo otro. Yo creo que podía trabajar perfectamente con el bikini puesto y lo único que quería era ver el coño de mi novia. A esto que Leire le contesta que haga lo que tenga que hacer pero que quede bien, y yo le digo pues que adelante.
Antonio entonces la quita el bikini y allí esta mi novia enseñándole el coño a un perfecto desconocido. Nunca antes lo había enseñado a otro hombre. A Leire le gusta tener el coño con un poco de pelo en la zona superior pero luego los labios bien afeitaditos. A mi también me gusta de esa forma, tengo suerte. Antonio al verlo dijo que le gustaban con un poco de pelo, como el de Leire, y mientras decía eso la tocaba el pelo del coño suavemente. Solo el pelo, nada de los labios! Decía que a las chicas las gustaba llevarlo totalmente afeitadito cuando iban a su tienda, y que se alegraba de ver uno con pelos.
Yo me fijé que Leire estaba excitada porque se la notaban claramente los pezones en el bikini. Se la notaban por completo y me imagino que Antonio se dio perfectamente cuenta. Entonces empezó a dibujar el tatoo y yo me senté a su espalda en la mesita que había y me puse a ver álbumes de fotos de tatoos. Aunque había uno de piercings que lo vi por lo menos 3 veces. Que cosas vi!
Esto serían las 7 de la tarde más o menos, y no habíamos ido a casa desde que por la mañana fuimos a la playa. Yo suelo orinar en el mar pero a Leire la da cosa y siempre se aguanta hasta la hora de comer, cuando va al baño del chiringuito, y luego por la tarde cuando llega a casa. Estando los tres en silencio Leire dijo que tenia que hacer pis, que donde estaba el baño.
Antonio la dijo que ele la acompañaba porque tenían que salir de la habitación e ir a la trastienda. Leire se puso el vestido y salió con él. No se puso el bikini porque era un segundito solo. Al de 2 minutos volvió Antonio y estuvimos hablando un poco sobre los piercings. Luego entró Leire al de 3 ò 4 minutos y se volvió a tumbar en la camilla. Termino en una hora y pico, la verdad es que quedó genial! Leire se levantó y se miró en un espejo diciendo que la encantaba. Estábamos allí los tres, Antonio y yo sentados, y Leire en pie solo con el sujetador del bikini. Estaba preciosa con el tatoo, la gustaba tanto que no paraba de decir que guapa se veía.
Antonio, igual que yo, estábamos viéndola y se nos caía la baba. Yo estaba muy caliente porque estaba viendo lo guapa que estaba Leire y como Antonio estaba disfrutando de una vista tan sexy! Leire se giró y dijo: Bueno, entonces os gusta a los dos, no? La contestamos que si a la vez. Justo cuando Leire iba para el biombo a ponerse la ropa, Antonio nos dijo que si podía hacer una foto de la obra igual que hace siempre. Yo le dije que si y que nos diera una por favor, porque nos gustaría tener una de recuerdo. Antonio dijo que ok y sacó la cámara digital. Nos dijo que iba a sacar un par de fotos y que luego imprimía la que le dijésemos. La mandó sentarse con las piernas juntas y la sacó una así; luego, la mandó abrir las piernas y la sacó otra; la tercera y última fue estando Leire de pie. Nos enseñó las fotos y eran todas muy bonitas, y pensar que el coño que se veía era el de Leire me ponía a 100!
Antonio nos dijo que estaban muy bien, pero que antes de imprimir una estuviéramos seguros porque podían estar mejor. Yo le pregunté que, cómo? y ele me dijo que un primer plano de un coño es bonito pero si se ven las piernas y un poco de la tripa mucho mejor. A Leire le pareció que tenía razón así que como aun estaba desnuda, solo con la parte superior del bikini, pues le dijimos que hiciera otras en las que se vieran las piernas y un poco de la tripa. Volvió a ponerse en las tres posturas anteriores y las sacó de nuevo. Ahora si que estaban bien, Nos aguataban las tres!
Leire se vistió y nos dijo que las fotos estarían para el día siguiente, porque ele no sabía como sacarlas. El encargado de eso era su compañero. Nosotros las vimos en la pantalla de la cámara y nos encantaron. Nos despedimos y nos fuimos a casa. Una vez en casa, Leire me contó cosas: que cuando fueron al baño de la trastienda era un cuartito pequeño y sin puerta, solo tenía una cortina vieja y sucia. Me dijo que ella se sentó en la taza y que se dio cuenta que no había papel, así que le llamo a Antonio y le pidió papel. Como ya la había visto el coño no la importó que se lo viera otra vez, esta vez mientras hacia pis. Así que Antonio la llevó el papel y cuando se lo daba ella estaba meando a chorro gordo porque no se aguantaba. Antonio entre bromas la dijo que se limpiara bien. je,je, que cachondo! Lo segundo que me dijo es que Antonio, cuando la estaba dibujando el tatoo, la había tocado el coño 3 ò 4 veces como por accidente. Menudo listo!
Leire me dijo que lo que más la excitó no fue que Antonio la tocara un poco el coño, ni que la viera hacer pis, sino estar con casi desnuda delante de un desconocido. Me dijo cuando la hacia las fotos estaba a 100! El sentirse mirada descaradamente por Antonio la ponía muy caliente, y cuando se miraba delante del espejo el tatoo....estaba calientísima.
Al día siguiente al subir de la playa entramos a por nuestra foto. Yo iba en bañador, y Leire con un vestido similar al del día anterior y con la parte inferior del bikini debajo. Iba sin el sujetador porque se había quemado un poco en los pechos y la rozaba. Los tenía llenos de crema hidratante. Entramos y nos atendió Oscar, el compañero de Antonio. Nos dijo que Antonio estaba ocupado haciendo un tatoo y que ele nos atendía. Le contamos que habíamos estado el día anterior y que veníamos a por la foto. Oscar nos dijo que no sabía nada pero que iba a su ordenador a mirar a ver. Le acompañamos a su sala (cada uno tenia una) y puso el ordenador.
Empezó a buscar pero no lo encontraba, así que nos dijo que mejor hacer otra foto en un minuto y nos la daba. Yo miré a Leire y me dijo que ella quería una, así que otra vez. Yo me acordaba de lo que me había dicho Leire el día anterior, sobre sentirse observada por desconocido mientras ella estaba desnuda. Iba a disfrutar otra vez sin querer! Leire se quitó el vestido y se quedó en topless, y luego la braguita y ya estaba desnudita! Oscar dijo que era muy guapa y que estaba como un tren, que tenia mucha suerte de tenerla como novia. La hizo 3 fotos y nos quedamos con una.
Esto es lo que nos pasó, y la verdad es que lo pasamos muy bien los dos. Todo fue surgiendo poco a poco y seguro que este verano se pone otro tatoo como el año pasado.
por Juan Martín