|
|
Era sábado por la mañana y yo estaba en la cama después de una noche de copas, sabía que había llegado con una chica que estaba bien buena, y al girarme la vi acostada al lado mío. Todavía no se había ido y yo me alegré mucho de eso. Recordaba su nombre, Sara, precioso nombre para un chica tan salvaje.Nunca había disfrutado más del sexo como esa noche, ella era una autentica leona. Empecé a recordar como había empezado todo el viernes por la noche.
Yo había llegado a la disco con los amigos, como cada viernes, y la disco
estaba llena, también como cada viernes. No soy de los que ligan, me
defiendo, pero esa noche me notaba bien, con fueza para todo. Y fue cuando
la vi.Estaba en la barra con un par de amigas, ojeando el género masculino de la pista de baile. Y en un segundo se volvió hacia mí. Me pilló mirándola y me sonrió. Eso significaba algo.
Después me fui con los amigos a una barra justa al lado de donde estaba
ella. Y no paramos de mirarnos, al principio fugazmente con timidez, y
después yo me la estaba comiendo con la mirada, ella lo notaba y se sonreía más aún. Entonces ataqué. Me acerqué a ella y le pregunté su nombre, ella me contesto "SARA", su voz era melodiosa, además como la música estaba alta se me acercó tanto al oído para decirmelo que noté su susurro en mi oreja, y ya estaba empezando a calentarme.Después de eso la invité a una copa, ella aceptó de muy buen grado, y entre risas y copas nos fuimos conociendo. Cada vez veía su cara mirándome con ganas de comerme, incluso a veces le veía morderse el labio. Y fue cuando estaba apurando la tercera copa con ella cuando se me acercó al oído, pegándose a mí tanto que noté sus dos tetas (enormes por cierto) chocarse con mi pecho, y me dijo "VOY AL BAÑO" y me guiñó el ojo.
Yo no me dí cuenta de lo que me estaba diciendo entre líneas, pero lo noté
cuando, al ir un par de metros hacia el baño, se giró para mirarme y me hizo el gesto de "sigueme tonto". Yo no lo podía creer, nunca me había pasado eso. Era una de mis fantasías. Y dejando la copa en la barra la seguí hasta la puerta del baño de tias (el de tios siempre apesta)....****************************************************************************
Por fín, el niñato este, se dio cuenta que me tenía entregada. Nunca me
había enrollado a un chaval tan joven, pero éste estaba buenísimo. Nada
más verle, encendió todo mi cuerpo, tenía unos brazos y espaldas
anchísimos. Se notaba que hacía deporte, estaba cuadrado. Además su
forma lasciva de mirarme el escote, había hecho que se me humedeciese
el tanga. Se notaba que era joven y nunca se había enfrentado a una
auténtica loba como yo. Y especifico que no soy vieja, tengo 33 años,
pero muy bien vividos. En cuanto entró en el baño, lo agarré y lo metí
en una cabina. Allí, le arrinconé contra la pared y nos fundimos en un
beso, un beso magistral. Enlazamos nuestras lenguas una y otra vez, a
pesar de que era joven, sabía lo que hacía, me estaba poniendo como una
gata en celo. Mientras jugábamos con nuestras lenguas, mi mano se fue
irremediablemente hacia su paquete, empecé a acariciarle, masajearle y
apretarle su duro miembro, al igual que sus testículos. A la vez que
apretaba mi cuerpo contra el suyo. Le desabroché los pantalones y le
metí la mano dentro de los boxers, su sexo tenía la piel suave y lo
tenía muy duro, se lo acariciaba, se lo movía de arriba a abajo, su
respiración era cada vez más fuerte. Sin embargo, el sólo me acariciaba
la espalda.Estaba visto, tendría que tomar las riendas del asunto. LLevaba un
vestido blanco, super ajustado, para que marcase mis curvas y muy
corto, apenas me tapaba el culo. Levanté un pierna y la puse encima de
la taza, dejando mi húmedo sexo a primera vista. Le cogí una mano y se
la acerqué a él. Empecé a apretarla contra mi sexo, a recorrer mi
húmeda raja con la palma de su mano... Después de unos segundo ya no le hacía falta guía.Me apartó el tanga para un lado y con la yema de un dedo empezó a
recorrer mi raja, de arriba abajo y de abajo arriba, buscando el
clítoris y lo encontró. Sabía lo que hacía y donde buscaba. Se
entretuvo en él, primero acariciándolo y después pellizando, yo no
aguantaba más, mi primer orgasmo estaba a punto de llegar y llegó:- " ah,ah, estoy a cien, me corro, me corro" susurré en su oído.
**************************************************************************
Aquella mujer me tenía impresionado, mi sexo se puso mas duro cuando me susurró "me corro, me corro" además al correrse la zorra me apretó mi sexo con las dos manos, creo que quería arrancarla para metersela del gusto que estaba pasando. Sus manos se movian de arriba a abajo sin para y yo respiraba cada vez más fuerte. El que se hubiera corrido no significaba que hubiera parado de acariciarla. Y como al principio estaba un poco dormido, ahora quise ponerme las pilas, y mientras le acariciaba la rajita metí mi mano por ese escote que tanto había deseado desde que la había visto.Le saqué un pecho y no me entretuve en mirarlo, lo empezé a chupar sin
descanso, tenía un sabor lascivo, y ella cada vez gemía más fuerte, tuve que parar para comerle la boca. Pero mis manos parecian reaccionar solas, una apretaba el pecho y pellizcaba el pezón y la otra ya se había adentrado en la rajita húmeda. Entonces la apreté contra mi cuerpo para que notara mi sexo cerca de su rajita y fue cuando me dí cuenta de que llevaba tanga,
tocandole el culo, duro y suave, le aparté el diminuto tanga y le acaricié
el agujerito del culo. Creo que ella ya sabía lo que era eso porque no se
sorprendió nada, al contrario, me susurró al oido:- "me estas poniendo muy caliente, no creas que te me vas ha escapar" era muy caliente y yo estaba a punto de explotar, y le susurré:
- "ahora me toca correrme a mí"
y separandome un poco me saqué todo mi miembro para que lo admirara, ella estaba muy caliente y sin dejar de apretar mi sexo, que estaba muy duro, más de lo normal, se agachó a comerselo, primero lamiendo con la punta todo de arriba a abajo, lubricandolo bien, y luego se lo introducía poco a poco, lamiendo cada milímetro que se metía. Era una experta, yo estaba en las nubes, y mientras me la chupaba me acariciaba los testículos.
- "no pares, chúpala, así, así"
y mientras ella me la chupaba yo le pellizcaba los pezones.
***********************************************************************
No sé si era la polla más rica que me había metido nunca o es que mi grado de excitación era tan alto que nunca había llegado a ese punto. Chupaba su glande con gran deseo, después todo el tronco, más tarde me la metía entera, hasta que la punta de ese gran miembro, rozaba mi campanilla.Cada vez estaba más caliente, y a él ya se le había pasado la timidez, pues me estaba destrozando los pezones:
- “ Sí, sí, sigue, ¿has visto que duros están? Cómetelo todo, ah, ah”
Así que como estaba de rodillas a él, mientras le devoraba la polla, empecé a meterme dos dedos en mi húmedo coño, metiéndolos y sacándolos como si la vida me fuera en ello. Volví a correrme, lo que hizo que acelerara el ritmo de la mamada que le estaba haciendo, a la vez que me ayudaba de la otra mano para mover su polla de arriba a abajo. Este acelerón hizo que se corriera en mi boca, fue algo fenomenal, todo su semen golpeando mi garganta, soltó tanta leche que no pude tragármela toda y se me salía por la comisura de los labios.
Mi sexo ya no aguantaba más y necesitaba que se lo follaran, así que me decidí y le dije que si ibamos a su casa. Dicho y hecho, nos montamos en su coche y nos fuímos a su casa. El trayecto era un poco largo, lo justo para que se recuperara de su primera corrida, sin embargo a mí no se me apagaba el calentón, así que ni corta ni perezosa, puse los pies en el salpicadero y empecé a acariciarme el sexo muy lentamente por encima del tanga. Rápidamente llegué a mi tercer orgasmo, pues cada vez que paraba en un semáforo, la gente me miraba y eso me excitaba aún más. Así que me retiraba el tanga y me introducía los dedos, como si estuvieran follándome.
Aquella mujer era insaciable, en el trayecto a casa se corrio otra vez, y yo
estaba otra vez armado. No tardó ni un segundo en tirarse a mi polla en
cuanto entramos por la puerta. Yo ya la tenía dura otra vez y ella me dijo:-"La voy a lubricar bien, con una buena mamada, que hoy tengo ganas de que me folles por mi culo"
Yo nunca lo había hecho por el culo, siempre lo había visto en las pelis
porno y era una de mis fantasías. Mientras pensaba en eso ella ya estaba
trabajando mi polla, lamiendola y chupándola sin parar, veía como se metía los dedos en su coñito, que cada vez tenía más ganas de comer. Cuando ya tenía la polla bien húmeda me dijo: "ahora vas a ser un niño bueno y me la meterás por mi culo"Yo no pude resistir y la giré de golpe, le levanté el vestido y le arranqué
el tanga, que ya molestaba. Vi su culito rendondo y su agujerito ya estaba
lubricado, la zorra se lo había mojado cuando me la mamaba. Sin pensar
acerqué mi polla a su culo y primero despacio, fuí metiendo la punta en su
culo, era maravilloso, como apretaba pero dejando pasar mi polla, enseguida la tuve dentro mientras ella no paraba de decir: "si, si, rompeme el culo, follame por mi culo". Empecé el mete saca y ella se movia como una leona, yo no pude resistir mucho, estaba muy caliente, ella se metía los dedos en su coño mientras me la follaba por el culo, y se volvió a correr.-"ah, ah, ah, siiiiii, follame, dame tu leche, damela en mi culo"
Con esas palabras me corrí, y noté como la inundaba con mi leche. La saqué y ella sin perder tiempo se volvió y me limpió mi polla de toda la corrida.-"me gusta tu leche, esta caliente, quiero que sigamos toda la noche...."
Después de nos metimos en la cama y seguimos......
pero eso es otra historia.
No sé si será uno de mis mejores relatos o no, pero si puedo confirmaros que es el más divertido y excitante que he escrito. Recibí la propuesta de un lector asiduo al callejón. Era escribir un relato entre los dos, así que yo le propuse que escribiese él como hombre y yo como mujer. Y este es el resultado.
GRACIAS MASTER.
por Chalexal y Master
Volver al Indice de Chalexal