Solo amigos (IV)
 Chalexal
 
...... Al día siguiente, la pregunté si tenía algo que contarme y me dijo:

- “ Fue maravilloso, empecé a acariciarme, suavemente, por encima de las bragas hasta que se fueron humedeciendo, entonces me las bajé hasta encima de las rodillas, lo que no me permitía abrir del todo las piernas, lo que me excitaba más. Mi coño estaba ya empapado, necesitaba explotar, así que empecé a meterme la barra de labios pensando que eran tus dedos, primero uno y luego dos. Después me cogiste, me pusiste a cuatro patas y me penetraste, agarrándome las caderas, con fuerza, golpeando tus testículos contra mi culo. Los dos sudorosos del esfuerzo y del placer nos corrimos a la vez. Sólo contándotelo, se me estremece el cuerpo y se me ponen los pezones duros, preparados para que los mordisquees.”

- “ Sigue, sigue, que me voy a masturbar mientras leo esto”. La dije

Tardó mucho en contestar y yo ya tenía que irme, así que la pregunté si me iba a contestar. Y recibí otro mensaje:

- “ es que he tenido que hacerme un dedo de lo cachonda que me he puesto de recordarlo” me dijo.

- “ ¿y cómo lo has hecho?” Pregunté.

- “Dos veces. Primero me he desnudado, me he tumbado en la cama y he empezado a tocarme todo el cuerpo, pellizcándome los pezones, el clítoris. he seguido acariciándome todo el sexo, hasta que no podía más y he empezado a meterme la barra de labios hasta correrme pensando que era en tu boca, estoy deseando correrme en tu boca. Cuando he terminado me he puesto la bata y me ido a la cocina, pero seguía estando muy caliente. Así que me he sentado en una silla, he puesto una pierna en la encimera y, estando totalmente abierta, he empezado a acariciar mi sexo hasta correrme otra vez”.

Llegó un día festivo y buscamos la forma de vernos los dos. Quedé con ella en su casa, a las 11 de la mañana. Estaba superexcitado. Cuando llegué a su casa, estaba con un pantalón de chándal y una camiseta de tirantes, sin sujetador. Nos sentamos en el sofá y empezamos a besarnos, jugar con la lengua. Empecé a tocarle las tetas por debajo de la camiseta, después a pellizcarle, los pezones. Seguí bajando y la metí la mano por debajo del pantalón y las bragas. Tenía todo el sexo húmedo, se notaba que estaba muy cachonda. Me llevó a su cama, donde la tumbé y la quité toda la ropa. Estuve jugando un rato con sus pezones, hasta que ya estaba deseando follarla. Así que me baje hasta su sexo y empecé a lamerlo, chuparlo, mordisquearlo, de vez en cuando la follaba con la lengua, volvía a morderle el clitorís y a apretarla el culo.

Ella no podía parar de gemir, yo tenía toda la cara y la boca llena de sus líquidos. Cambiamos de posición, ahora le tocaba a ella. Se puso a mi lado a cuatro patas y empezó a chuparme el miembro, mientras yo la agarraba las tetas, le acariciaba su chochito húmedo. Paró, pensé que ahora se la iba a meter para follarme, pero no, puso su sexo en mi boca y el mío en la suya. Santo cielo que coño tiene y que rico están sus líquidos. Empezó a hacerme la mejor mamada de la historia, mientras yo la follaba con la lengua y la mordía el clítoris. Si abría los ojos tenía su culito en frente, (mentiría si digo que no me dieron intenciones de introducirla un dedo, pero si la sentaba mal podía estropear esta fiesta).

En un momento dado, mientras la estaba metiendo la lengua por el sexo, dejó de chupármela, se encorvó y no pude dejar de mirarla, tenía unas curvas perfectas, los pechos duros y los pezones de punta, señalando al techo. Se estaba corriendo, me inhundó la boca de sus líquidos. Cuando terminó de correrse siguió con lo que estaba haciendo, chupándomela, y yo seguí comiendo sus líquidos y follándomela con la lengua. Hasta que me corrí, solté toda la leche y ella seguía succionando, sentí un placer enorme parecía que no terminaba de correrme nunca. Ha sido la corrida que más placer me ha dado. Se giró y me miró con una sonrisa cómplice, mientras le chorreaba, mi corrida por la comisura de sus labios.

Muy a menudo me masturbo pensando en este encuentro. Aunque me hubiera gustado follar con ella ese mismo día, tuve que irme.

Fueron pasando los días y nuestros mensajes eran cada vez más calientes. Habíamos preparado que en la próxima cita, se iba a masturbar mientras yo miraba como lo hacia y cuando estuviera muy caliente, me la follaría a cuatro patas, golpeando mis huevos contra su culo hasta acabar los dos juntos.................Pero no sé cuando será este encuentro.

Desde nuestro último encuentro, son mil cosas las que se me han pasado por la cabeza. ¿La habría gustado que jugara con su culito? ¿Ahora estaría dispuesta a compartirme en la cama con otra mujer? ¿seguirá masturbándose? En fin habrá que esperar.
 

por Chalexal
 
 

Volver al Indice de Chalexal