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HISTORIAS DE UN SESENTÓN |
Mi mujer tiene una prima, casada y con hijos, a la cual yo nunca la había mirado con alguna intención, pues existe una proximidad familiar bastante allegada y no me había dado motivos para tener una relación (creo yo).Pero una tarde, estaba yo solo, y esas cosas que pasan, me puse a pensar en ella. Era mayor (60 años) y su marido contaba con 75 tacos. Ello me hizo pensar en las veces que se sentaba en el sofá y me enseñaba el triángulo que formaban sus bragas blanca; todo ello fugazmente pero mas veces de las que podían pensar que eran casualidades. Yo por pudor, quitaba la mirada de sus bragas. ¿Y si no era casualidad? "Su marido 75 tacos, ella está buena, siempre ha sido muy abierta no rechazando conversaciones ni chistes muy verdes" Todo esto lo pensaba y mi pene se iba extendiendo.
Así que me decidí a la menor oportunidad, echarle los tejos. Y esa oportunidad se presentó una mañana que llamó por teléfono para hablar con mi mujer y yo cogí el aparato
-¿Diga?
- Hola soy Sara ¿Esta tu mujer?
-Pues no, no está ¿Te sirvo yo?
- Hombre, según para lo que sea.
- Para todo -dije yo-
-¿Para todo lo que yo quiera?.
-Pues claro.
-¿Seguro?
-Y tan seguro.
-Pues mira, ven mañana por la tarde a eso de las 5 y tomamos café y me arreglas unas tuberías que tengo estropeadas y a ver si me demuestras lo manitas que eresMi mujer en alguna ocasión, me había comentado que su prima era bastante caliente, pues ya de novia, con el que hoy es su marido, los vio masturbarse ambos, pero sin follar, porque en aquellos tiempos era pecado mortal, y la follada se dejaba para el matrimonio.
Llegué a su casa sobre la hora prevista, (para disimular o por si acaso, yo llevaba un maletín con herramientas) su marido estaba de viaje y los hijos estaban en el pueblo con su abuela.
Me recibió normal, vestida como una ama de casa. Yo iba con la polla semierecta y sujeta con el braslip.
Ya he dicho que era muy abierta y con lo que dijo, me lo confirmó.
-¿Sabes los años que tiene mi marido?
- Si -dije-.75.
-¿Sabes cuanto tiempo llevo sin correrme como Dios manda?.
-No.
-!!Ocho años¡¡. Mi marido ya es un abuelo y tiene la pija mas arrugada que un trapo de fregar el suelo y solamente me chupa coño sin metérmela porque no puede. Aunque yo se la mame durante media hora, no se le empina. Por guardar las apariencias, aún no le he puesto los cuernos. Pero ya no puedo aguantar mas. Y he pensado contigo, porque se que eres discreto, mas joven y además notaba como mirabas mis bajos, a la menor oportunidad que tenías, aunque yo lo hacía a propósito, pero sin mala intención. Supongo que todas estas cosas, por la noche, las pagaría mi prima, pues miraba como estaba hinchada tu bragueta.Sin mas, me echó mano a la bragueta y me bajó la cremallera. Metió la mano por el braslip y me agarró el pene
( 18 cm ) y dijo: Coño, que pija me voy a comer hoy. No esperaba esta cosa tan grande de tí. Es el doble de la de
mi marido. Se quitó la blusa y la falda, se bajó las bragas, pero no se quitó el sostén. Me dijo que por la edad tenía las tetas un poco caídas y no quería que las viera. Yo le dije que eso no tenía importancia, que éramos primos y amigos a demás íbamos a follar como Dios manda.Al fin se lo quitó quedando desnuda ante mí. Buenas tetas, un poco caídas, (tenía 4 hijos y lo 4 habían mamado de sus tetas), bien de barriga, culo el justo y un coño de pelo negro que antes estaba oculto por unas bragas blanquísimas. Según sabía yo, por referencias la entrada de su coño,
después de su ultimo parto, el médico que la cosió y a petición de ella, le estrechó la entrada, para tener un coño mas juvenil. Yo ya me había despelotado y la verga estaba tiesa como un huso. Se agarró a ella y puso el prepucio dentro de su boca empezando a sorber poco a poco. Al momento ya la tenía toda tan dentro de la boca que le daban arcadas. Pero ella seguía. Noté que le llegaba un orgasmo porque apretaba desesperadamente con sus labios llegando a morderme levemente la base del pene, pero sin llegar ha
hacerme daño.Se la saqué de su boca. Cogí a Sara por los hombros la besé en los labios y así juntos nos fuimos al dormitorio. La senté en la cama y eché su cuerpo hacia atrás, hasta estar tendida. Le subí las piernas para que su coño negro estuviera cerca de mi cara. Ella estaba cachonda, pero yo quería que estuviera mas. Le pasé la lengua por la parte interior de los muslos poco a poco. Fui lamiendo y lamiendo. Subí hacia arriba y le trabajé de la misma forma, las ingles, el agujerito del culo y la parte que hay hasta la vagina. No le mamaba ni el clítoris ni los labios. Eso lo dejaba para el
final. Estaba como posesa. Gemía, soplaba, su cabeza iba de izquierda a derecha. Al fin, metí mi nariz en el clítoris y mi boca en todo su coño. Me cogía la cabeza y la apretaba contra su higo.¡¡ Comeme, joder!! ¡¡Comete el coño, ostia puta!! ¡¡ Que gusto!! ¡¡Que primo tengo mas jodiente!!
¡¡Cuanto sabes!! ¡¡Jóde ya!! ¡¡No puedo mas!! ¡¡Ya!! ¡¡Yaaaaaaaaaa!! ¡¡huf!! ¡¡Huffffffffffff!! Se corrió aparatosamente y con gran violenciaPero ahora me tocaba a mí. Tal como estaba, al borde de la cama, con las piernas colgando y abiertas del todo, enseñando una entrepierna enrojecida y muy mojada, acerqué mi enorme prepucio hasta introducirlo en el agujero
celestial. Efectivamente, era estrecha y pensé en el placer que me iba a dar. Levantó las piernas y las apoyo en mis hombros. Apreté y se lo hundí hasta el fondo. Empezaba (ella) a jadear. Yo empecé a bombear con todas mis
fuerzas. Ella, con los músculos de la vagina, apretaba mi pene, dándo un placer enorme. Bajó las piernas de mis hombros y ciñó con ellas mi cintura, lo que hacía, que cada vez que yo empujaba, mi polla llegaba hasta lo mas hondo de la cueva. Solo faltaba que entraran, también, los huevos.Soy duro de correr, tardo bastante, por lo que ella, nuevamente estaba cerca de otro orgasmo. Yo ya estaba a punto. Ella también. ¡¡¡Que me baja!!! ¡Haaaaaaaa! ¡¡¡yaaaaaaaa!!! Y nos corrimos ambos al mismo tiempo.
No os podéis imaginar que gusto sentimos los dos. ¡¡Como nos apretamos!! ¡Como nos mordimos!! Al sacar mi miembro, la leche se le salía de su amplio coño. Menos mal que ya hacía tiempo que no tenía el período, porque sino, habría quedado preñada de quintillizos pos lo menos y de una sola vez.Manchamos las sabanas con esperma y liquido vaginal todo mezclado. Yo me tumbé a su lado y me quedé “groggy” (ella también) Pasó una media hora, hasta que fuimos reponiendo, nos lavamos y nos vestimos. Nos sentamos en el sofá y hablamos, como si no hubiera pasado nada (Joder ¿y si llega a pasar?)
Hablamos de cosas banales, hasta que en un momento dado, me dijo:
-Tengo dos vecinas, casadas, amigas mías, que si les digo como me has follado, seguro que no te harán ascos. Pero hay otra, también casada, que es muy estrecha, que cuando oye hablar de estas cosas se pone roja como un tomate,
de vergüenza. Dice que somos muy burras, cochinas y otras cosas por el estilo. Si te la preparamos, ¿Te la follarías mas o menos como a mí?-Dime primero quién es, porque si es un adefesio y encima estrecha, veremos como se me levanta la picha-dije.
- Se trata de la Patro, la mujer de Ignacio-dijo. Parece que su marido no encuentra la manera de producirle un solo orgasmo por ella piensa que eso no existe y que es pura fantasía. Y es que el polo se satisface el mismo echando algún polvo rápido. No se ha corrido nunca. Cuando se casó estaba “in albis” Siempre que hablamos de las corridas y del placer que produce una “lavativa”, no se cree nada y, que lo hacemos para chincharla.
Nos despedimos, con besos nada protocolarios, hasta la encamada de Patro. Pero es otra historia que contaré en otra historia, para no hacer mas largo este relato.ue con ella no jugase.
MONCHÚ FALAURCE
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