Ayer soñe contigo
 Kamaleon
Fue un sueño entre lujurioso y divertido y voy a contártelo, porque se que esa combinación te gusta, y ahora que se que los 2 estamos sensibles  ahí va.

Soñé que estaba en mi cama desnudo, tendido, dormitando y tu llegabas del trabajo, hacia mucho calor, por eso estaba desnudo, era en la tarde y tu estabas igual de acalorada y te metías al baño  a darte una ducha sin saber que yo estaba en mi pieza. Luego al salid del baño te fuiste al cuarto enredada en la toalla, me veías y te sorprendías, te reías, no podías ver mi cara, pues estaba tapada con la almohada.

Te soltabas la toalla y empezaste a acariciarme, pero estaba como muerto, sin reaccionar deslizabas tus senos por mi cuerpo. Los sentía por sobre mis piernas, en los muslos en mi pene, mi abdomen pero no reaccionaba, claro yo estaba consiente y lo hacía a propósito, tu calentura  iba  en aumento, te sentaste sobre mi y me pasabas todo tu sexo por mi cuerpo, sentía la humedad que fluía abundantemente de tu vagina, me besabas las piernas y el estomago hasta que en un beso en mis testículos despertó mi pene con una de sus espectaculares erecciones.

Sonreías, lo sabía porque así lo sentía, pero cuando me quité la almohada me encontré con tu ano y vagina cerca de mi boca, mientras tu tenias en tu boca, toda mi verga, no me quedo mas opción que meter mi lengua, revolotearla dentro de ti, mientras clavaba mi lengua en tu ano, mis dedos desaparecieron en tu húmeda y exquisita vagina, casi sentía que llegaban hasta mis huevos tus labios mientras tu lengua se enroscaba por todo el tallo
Mis dedos ya locos no dejaban de girar dentro de tu cuerpo, tu ano se dilataba cada vez más y tus fluidos eran más visibles.

Mi erección no daba ya más y estalló en un manantial que mientras lo bebías me decías que era dulce y te encantaba, que necesitabas tragar mas de esa leche que te hacia muy bien y que el medico te la había recomendado (esa es la parte divertida) yo te decía que para eso tendrías que ayudarme  y clavarte mi pene en tu ano, pero tu sola sin mi ayuda.

Así que te incorporabas y como este seguía igual de duro, empezaste a sentarte cuidadosamente de espaldas a mi en el, que delicioso que estaba tu ano y te  clavabas hasta casi la mitad, mientras tus quejidos me ponían a 100, te acuclillabas, para que viéramos ambos como entraba y salía de ti. En una levantada muy alta se salio, pero entro ahora si completo ineroxablemente en tu vagina. Ahora te deslizabas de adelante  hacia atrás, sentía los huevos húmedos de tus fluidos y te avise que  terminaría, tu con la delicadeza de una rosa te levantabas abriendo la boca, para chuparme la verga, ansiosa por esa leche. Te dije que te habías tardado mucho así que teníamos que seguir con lo anterior, te pedí que te pusieras en cuatro patas como una perrita y mientras te tomada de las caderas, metía toda mi verga en tu dulce vagina, los golpes que daba, hacían sonar tu piel con la mía, como verdaderas bofetadas, no vacilaba en meter mis dedos dentro de tu ano mientras con otra mano te acariciaba los pezones, apretaba fuerte tus senos y a ratos te tomaba del pelo, y te tiraba para atrás para arrancarte un beso.

Nuevamente te avisaba de mi eyaculación  y bajabas y girabas y abrías tu boca recostada con los ojos cerrados, esperando el manantial, como si fuese un deseo contenido empecé a derramar mi leche que cayo en tu boca, tendías a subir para seguir chupando, pero esquivaba tus labios para aprisionar mi pene entre tus senos, que lo abrazaban tibiamente, me gire y empecé a lamer tu clítoris a chuparlo, como un becerro desesperado,  mientras tenias todo mi pene dentro de tu boca, ni gemías tu respiración se hacía dificultosa, te ahogabas con mi sexo dentro de tu boca, mamabas ansiosamente mientras tu espalda se arqueaba con un orgasmo interminable, mi lengua se deslizo una vez mas de abajo hacia arriba, tus labios mayores y menores se apretaban como tratando de darme un beso.
 

Terminada esa tarea de nuevo me incorporo y levanto tus piernas para ponerlas en mis hombros y te clavo con toda la fuerza que jamás hayas sentido te lo metí todo absolutamente todo. Mis manos agarraban tus nalgas y con ellas me ayudaba  para seguir metiéndotelo todo, hasta casi atravesarte,  a veces lo sacaba un poco y te lo metía por culo,  de frente  era fácil todo estaba húmedo y te encantaba, me pedías a gritos mas y mas y yo te obedecía, como un perro y te daba todo lo que me pedías.
 

por Kamaleon
 
 

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