Interior día
 por Bambino
 
 

AEROPUERTO. LLEGADAS. INT. NOCHE.

Se abre la puerta de cristal y aparece ella. Vestida con un pantalón blanco y una camiseta también blanca adornada con unas finas líneas negras y rojas. El cuello de la camiseta deja al aire un hombro. Con maleta roja. Una sonrisa dibuja sus labios de mejilla a  mejilla. Su pelo revuelto le da ese aire desenfadado que tanto le gusta a él.

Lo primero que ve, entre el grupo de gente que espera tras el cordón de protocolo, es un cartel blanco en el que hay, en letras bastante grandes, escrita la frase:

I NEED YOU

Lo sostienen unas manos nerviosas. Cuando él  ve que ella lo ha leído no tarda en esconderlo bajo el ejemplar de periódico que lleva. Un beso formal y los dos inician un corto recorrido hasta el parking del aeropuerto. Los primeros besos se producen al entrar en el ascensor. Al cerrarse las puertas abren los labios e intercambian sus salivas calientes.
 
 

COCHE. CARRETERA CIRCUNVALACIÓN AEROPUERTO. EXT DIA

Se oye Shape de Sugababes en el radiocasete, solo se miran, ninguna palabra entre los dos. El día empieza a despuntar, el cielo esta de un tono rosáceo. El sol pugna con las nubes bajas por alcanzarlos con sus rayos. Un avión toma tierra en la pista más próxima.

PLAYA. EXT. DIA

De pie y abrazados. Ella mira el mar mientras apoya su cabeza en el hombro del él. Siente su respiración acompasada, dejan hablar a sus corazones. Las manos de ambos recorren sus espaldas hablando con caricias. Los rayos de sol atraviesan las nubes y en la lejanía se ven como se reflejan sobre el mar. Se hablan bajito al oído: Los aviones vuelan sobre sus cabezas al despegar e interrumpen su conversación.
 

HOTEL. HABITACION. INT. DIA. ( un día después)

Ella permanece de pie y de espaldas pegada casi al gran ventanal de cristal.. Lleva una camiseta roja y desnuda de cintura hacia abajo. Fuera, el día empieza a iluminarse. Él tumbado sobre la cama acaba por desnudarse. Ella vuelve a la cama se tumba junto a él. Se abrazan y empiezan a besarse. Los besos dan paso a las caricias.  Ella le coge con una mano la nuca y no deja que su boca se escape. Los labios, las lenguas no dejan de jugar. Intercambio de sensaciones, intercambio de fluidos. Ambos frotan sus muslos desnudos, sus pies desnudos. Vientre contra vientre. Él no para de besarla y mirarla a los ojos. Ojos azules, mirada lasciva. Pensamientos lujuriosos. El miembro de él palpita deseoso desde hace rato. Ella despierta deseo, ella despierta pasión a cualquier hombre que la observe. Bello animal sexual. Hermosa mujer deseosa y transgresora. Cuerpo contra cuerpo. La ciudad despierta. El sol empieza clarear los edificios que se ven tras la ventana.

Ella tumbada sobre la cama se pone de lado sobre su cadera dejando una pierna estirada y levantando la otra, mientras le indica que quiere que la penetre. Él se pone encima apoya sus manos y rodillas  sobre la cama y mantiene el cuerpo levantado, pasa su miembro por el sexo empapado de ella.

- Por ahí no, quiero sentir como  penetras mi culo. Hazlo con cuidado.

Él agarra su pene y presiona con su glande sobre el ano. Primero ligeramente y a medida que aumenta la presión el esfínter cede y se va abriendo muy despacio. Milímetro a milímetro va entrando. Sin dejar de mirarle a la cara, intenta leer en su rostro si lo está haciendo bien. Ella mantiene la cara relajada y no duda en mordisquearse la lengua. Con un leve movimiento él retira unos centímetros el pene para volver a entrar aumentando la presión. El esfínter esta húmedo, el pene acaba por entrar en toda su totalidad y despacio, pero sin parar, inicia un movimiento de vaivén. Él la agarra por los hombros y aumenta el ritmo. Su miembro nota el calor, la presión y la humedad del esfínter de ella. Nota como su pene es acariciado, succionado y sorbido por ese culito inquieto. La respiración aumenta, el corazón parece que vaya a reventar. La sangre inunda el cuerpo cavernoso del pene. Duro y caliente como un ariete entra y sale del oscuro objeto de deseo.

La luz rosada de la madrugara inunda la habitación. La piel sedosa y de terciopelo de ella luce más hermosa, si puede.  Los testículos se arrastran por el muslo de ella en cada embestida.  Las bocas se buscan y se besan mientras el cuerpo de él tiembla, la agarra con fuerza. Y aumenta el ritmo de sus movimientos. Ella nota su  miembro en su esfínter. El se vacía entre espasmos en su interior. Ella cierra los ojos y retiene el momento. Los dos se abrazan y consumen los últimos minutos.
 

HOTEL. HABITACION. INT. DIA.

Ella delante del ventanal mira al exterior y ve como él entra en su coche y marcha. La ciudad ya esta viva. En su ano todavía nota la sensación refleja de su esfínter palpitando. En su corazón nota latidos robados por el amor.
 
 
 
 

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